martes, febrero 14, 2006

A día de hoy, el Atleti más allá del césped.

En el foro de la web Señales de Humo un participante habitual ha venido a recordar la siguiente noticia publicada hace más de un año en el rotativo de información económica Cinco Días. Dicha noticia, pese ha su antigüedad, conserva hoy en día su vigencia ya que el problema del club todavía no ha encontrado una solución. No se trata de ser agorero o alarmista, precisamente ahora que se está enderezando el rumbo deportivo. Se trata sencillamente de no olvidar que mientras el balón rueda por el césped en los sótanos de la entidad huele mal, muy mal.

Cinco Días. El Atlético de Madrid avala con la plantilla su deuda con HaciendaHacienda podría acabar siendo la dueña de Fernando Torres. El fisco reclama al Atlético de Madrid 79,47 millones de euros por el periodo entre 1995 y 1999. Para poder recurrir esa deuda, el club ha ofrecido como garantía del pago a los jugadores de la propia plantilla, según explica la sociedad en su memoria de la última temporada.

Guillermo S. Vega / MADRID (08-12-2004)

“Si la justicia fallase en contra de los intereses del Atlético de Madrid, y la entidad rojiblanca no pudiese abonar las cantidades requeridas, el Ministerio de Hacienda podría acabar siendo el propietario de todos los jugadores del equipo profesional, según la memoria del ejercicio cerrado el 30 de junio de 2004 a la que ha tenido acceso Cinco Días y que será la que se presentará a los accionistas en la junta del 30 de diciembre. Los portavoces del club madrileño prefirieron no hacer declaraciones ayer.
El próximo día 30, el club que preside Enrique Cerezo y que dirige Miguel Ángel Gil Marín comunicará a sus accionistas que la entidad triplicó sus pérdidas consolidadas hasta 62,3 millones en la temporada 2003/2004, lo que la ha dejado con unos fondos propios negativos de 87,7 millones. Su pasivo exigible ascendía a 385,7 millones de euros a 30 de junio. El club estuvo intervenido judicialmente desde el 21 de diciembre de 1999 hasta el 13 de julio de este año.
La inspección realizada en la temporada 2002/2003 tuvo como consecuencia que Hacienda detectase impagos por impuesto de sociedades, IVA e IRPF de 79,5 millones entre los años 1995 y 1999. Esa cifra incluye 55,3 millones de cuota defraudada, 14,4 millones de intereses de demora y 9,8 millones de sanción, según desglosa el propio club.
El Atleti ha recurrido esta decisión de Hacienda. Según la directiva del club y la de sus asesores fiscales, 'los recursos presentados prosperarán en su mayoría a favor del club'.
El Estado exige que cuando se presenta un recurso se entregue un aval que asegure el pago de la deuda. En su memoria el club explica que 'la garantía ofrecida por la entidad consiste en la cesión de los derechos económicos derivados de los derechos deportivos y federativos de los jugadores profesionales de la plantilla del club', según consta en el apartado dedicado a dar cuenta de la situación fiscal del club.
Sobre lo mismo insiste el apartado destinado a hablar de los derechos de adquisición de jugadores, donde se reitera que tales derechos 'están ofrecidos en garantía del pago' a Hacienda.
En ambos casos, la redacción da a entender que la garantía se refiere a todos los jugadores profesionales de la plantilla. No consta que Hacienda haya dado por bueno ese peculiar aval.
El club tiene además otros activos hipotecados, pignorados o entregados en garantía. El más importante, los derechos de retransmisión televisiva de esta temporada y la siguiente (un fijo de 13,5 millones anuales, más una cantidad variable). Este dinero proveniente de la televisión no sólo se lo quedaría la Agencia Tributaria, sino que también serviría para enjugar pagos pendientes con otras entidades deportivas.

Abonos y taquilla


El club ha puesto también como garantía de sus deudas con entidades de crédito los ingresos por abonos de esta temporada y las dos siguientes, según consta en la memoria anual.
Si cualquiera de esas garantías se ejecuta, no sería la primera vez. Caja Cantabria, de hecho, ha embargado los ingresos por taquilla del Atlético de esta temporada hasta recuperar 230.000 euros de deuda por la compra del centrocampista Gonzalo Colsa.


Una deuda difícil de cuantificar.

¿Cuál es la deuda del Atlético de Madrid? Depende de lo que cada quien entienda por deuda.
Es más fácil llegar a un acuerdo sobre otros conceptos contables: el pasivo exigible (es decir, el total del pasivo menos los fondos propios) asciende a 386 millones de euros. Esa cifra, sin embargo, incluye partidas que difícilmente se pueden calificar como deuda (por ejemplo, los impuestos a pagar en un futuro por la revalorización del Calderón hasta su tasación actual) y deja fuera otras que sí podrían serlo (como parte de las cantidades cuyo pago exige Hacienda, pero que el club no ha provisionado).


De lo que no hay duda es de que el club tenía pendientes de pago al cierre de la temporada deudas con entidades de crédito por 32,5 millones; cantidades exigidas por Hacienda (en parte recurridas) por unos 120 millones; deudas con entidades deportivas y efectos a pagar a largo plazo por otros 37 millones; deudas con acreedores comerciales por 44 millones, y lo que el club llama 'deudas no comerciales' por 36,7 millones, de los que 24,7 millones eran las remuneraciones pendientes de la plantilla deportiva.

La suma de esas cuantías ronda los 300 millones de deudas vigentes. La oposición añade pagos comprometidos y ajustes por periodificación que llevan la cuantía por encima de los 400 millones. Los directivos del club que preside Enrique Cerezo, en cambio, llegan a una cifra muy inferior, que consideran la 'deuda neta', restando no sólo todo el activo circulante (61,3 millones) sino también otras partidas. Son interpretaciones diversas.
Lo que sí admite el club es que las pérdidas consolidadas fueron de 63,2 millones el último año.”

Vuelvo. No me resisto a quedarme callado. Cada vez que sale una noticia sobre la situación económica del Atleti es para echarse a temblar. No sé. A veces me da la impresión de que todos los sufrimientos de los partidos, la angustia cuando ataca el rival, la histeria de los últimos minutos, las explosiones de júbilo producidas por los goles… todo son simples anécdotas dentro de una realidad más terrible de lo que podemos imaginar los aficionados. Son sentimientos pasajeros, testimonios fugaces de una vida que languidece presa de un terrible virus que pudre y devora sus entrañas.

Proclaman ahora los que trajeron este cáncer, SIDA o lo que sea que padece el club que han encontrado la poción mágica que curará los pertinaces males: la venta del estadio. No es un remedio eficaz. Ni tan siquiera es un calmante. Contra la enfermedad que devora al Atleti la enajenación y lanzamiento de la casa de los colchoneros no es más que un puto placebo. La enfermedad, el virus, seguirá creciendo desecando los paños calientes por grandes que estos sean.

Y ahora me olvido de metáforas porque las cosas son claras como el día. No pagaron a Hacienda durante cinco años y deben (no ellos, sino el Atleti) más pasta que un mal tahúr. ¿Qué coño nos tiene que hacer pensar que después de la venta del estadio Vicente Calderón en cinco años el club no va a estar igual o peor? ¿Qué haremos entonces? ¿Vender el nuevo?
Jodido anda el Atleti así. Pero bien jodido.

Victor Hegelman.