martes, mayo 09, 2006

Bernardo Schuster.


Recientemente Matallanas en su blog publicó una entrevista realizada a Schuster en Noviembre de 2.004. Los artífices (brillantes, todo hay que decirlo) de la misma fueron el propio Mata y Palomar.

La conversación es jugosa en todo momento, sin bien hay unas perlas que brillan más que otras dentro del singular collar. Bernardo, con la misma seguridad y la solvencia que durante tantos años exhibió sobre los pastos nacionales, reivindica casi altanero su verdadera importancia en la historia reciente del fútbol patrio: “Se han eliminado los jugadores tipo 'Schuster', yo sería hoy un galáctico”, dice seguro de sí mismo, para culminar con un: “"Cuando Zidane da un balón y la gente dice ‘¡Vaya pase!’ Yo ya lo estaba pensando. Pensaba el mismo pase que él. Eso es el talento". No tiene dudas. La cabecera de la entrevista lo dice todo: “Veo a Zidane y me veo a mí”

Algunos ven estas declaraciones y se echan las manos a la cabeza. Ven a un rubio pedantéelo y jactancioso que, ahora que no juega, se da más importancia de la que realmente tuvo. Yo no lo veo así. Es más, creo que Bernd se queda incluso corto al compararse con Zidane. Me explicaré.
Zidane, grande entre los grandes, único, elegante y tantas veces determinante, siempre ha sido una pieza clave, principal, en los equipos en los que ha militado. Un par de genialidades suyas marcaban para siempre la historia del partido. Un genio, sin más, capaz de convertir en una obra de arte un simple control del balón: Eternamente sobrado y superior, su talento no parecía tener su origen en este mundo.

Y como digo, Zidane era la pieza clave, la esmeralda que más brillaba, el extraterrestre. Una pieza vital, pero, al fin y al cabo, una pieza. Schuster era el equipo entero, la batería del coche, el cerebro y el corazón. Era todo, y sin él no es que no hubiera nada, había algo, pero totalmente diferente. Bernardo era capaz de convertir un utilitario en un Fórmula Uno.

Decía Valdano que cuando Schuster avanzaba se abría tierra y Cuellar calificó al alemán como la Estrella Polar que daba sentido al Universo atlético. Los dos tenían razón. Porque recuerdo que el rubio, con su sola presencia en el campo, convertía al Atleti en un buen equipo con independencia de cuales fueran el resto de sus compañeros. Él los hacía buenos.

De hecho cuando llegó al Manzanares, tras su salida del Madrid de mala manera, llevaba meses sin entrenarse. Con un evidente sobrepeso y unas carencias musculares que le impedían correr más de diez metros seguidos debutó en Gijón, y el Atleti, que hasta el momento sólo había ganado un partido de seis disputados, fue otro y venció a domicilio. Y fue otro porque a Schuster le bastaba su mera presencia para despertar el fútbol en sus compañeros. Aquel equipo de Tomislav Ivic que empezó siendo carne de una más que segura decepción fue el único capaz de dar réplica al “Dream Team” culé, culminando la temporada con la consecución de la Copa del Rey. Entretanto el Atleti, y por supuesto Abel, batían el record mundial de minutos sin recibir un gol, completando la cifra de diecinueve partidos sin perder. Y no, no había detrás un equipo de deslumbrantes y carísimas estrellas: Abel, Pizo, Juanito, Donato, Solozábal, Tomás, Vizcaíno, Schuster, Juan Carlos, Manolo y Futre. La lesión de Pizo por una patada de Gordillo en la Copa y la “espantada” de Juan Carlos al Barcelona dieron la oportunidad de entrar en este memorable equipo a Toni, Alfredo y al final Orejuela. Excepto Futre, no había cracks ni galácticos ni cosas así. Todo lo más algunos buenos jugadores. Sin embargo, con la llegada de Schuster un equipo condenado a la mediocridad se convirtió en una máquina casi perfecta. Sus pases, sus goles, su inteligencia, su dirección imperial revalorizaron a toda la plantilla, convirtieron a un equipo discreto y muy bueno. Luis Aragonés heredó y mejoró la una máquina que ganó otra Copa y no hizo doblete por la mala suerte y algún pésimo arbitraje (curiosamente de aquel año se recuerda a Loza pero no a Urío). Terminó Schuster y, como era de prever, la máquina gripó. Previamente fue el Barça el que tuvo que acostumbrarse a su ausencia y después el Madrid de JB, que pasó de aplastar a deambular sin orden en el año de la marcha del teutón (alguna lumbrera vio en Hagi a su sustituto…).

Pero ahí quedaba su sello, su impronta, su sabiduría. Ese sello que dejan unos pocos jugadores, capaces de “inventar” grandes equipos. Lo hizo Di Stéfano cambiando la historia de un Madrid mediocre, lo hizo Pelé con un timorato Santos, Maradona con un débil y gris Nápoles, Cruyff con un frágil Ajax y Schuster, aunque fuera por dos años, lo hizo con el desequilibrado y absurdo Atleti de Gil. Por eso no, no me sorprende comparar a Zidane con Schuster. Lo que me sorprende es que haya sorprendidos.
Victor Hegelman.

11 Comments:

Blogger Pablo J. Rivera said...

Lo que hubiera sido de órdago sería haber visto a Zidane y a Schuster jugando juntos. Y tiene razón, ya no quedan futbolistas como él.

11:20 AM  
Blogger elfutbolistaenmascarado said...

Y eso que cuando llego al Atleti ya estaba en el final de su carrera.
No quiero pensar lo que fue en el Barça o en el Madrid.
Entre esos jugadores que cambian dinamicas de equipos puedes poner a Ronaldinho en el Barcelona actual.
Por cierto una pregunta por que no recuerdo bien y no he entendido. ¿Cuando no hizo doblete el Atleti por malos arbitrajes fue en la primera liga de Cruyff o en la primera de Tenerife?
Es una cuestión sin maldad sólo porque yo en esa epoca aun no recuerdo malos o buenos arbitrajes solo recuerdo a Buyo topandose con el poste despues de una cesion de Sanchis desde el centro del campo y a Valdano cambiando a su portero a la mitad de la primera parte sin saber muy bien porqué.

Un saludo.

11:51 AM  
Blogger Tom-Baker said...

Grandísimo Bernardo. Uno de los tres mejores jugadores que he visto en un campo de fútbol. Fue grande sin moverse del círculo central. Su cabeza le valía para adelantarse a todos los demás y con su depurada técnica ejecutaba cosas que otros ni pensaban.
Un grande que triunfó en los tres mejores equipos de España.

12:27 PM  
Blogger Victor Hegelman said...

Enmascarado,

Fue en la primera de Tenerife. El Atleti en el tramo final recibió dos arbitrajes escandalosos. El primero de Gómez Barril en Zaragoza que permitió a Pablo Alfaro poner el ojo morado a Futre y darle como a una estera sin sacar tarjeta. Se tragó además un penalti a Futre y uno a Manolo y el Atleti acabó con nueve por expulsión del propio Futre (ya con el ojo morado) y Schuster. Resultado final 1-0.
El otro arbitraje tremendo fue de Urío ante el Madrid en el Bernabéu (a falta de cuatro jornadas). Se tragó dos penaltis al Atleti (el que le hacen a Sabas con 0-1 clarísimo) y Luis Enrique marca el primero en claro fuera de juego. Recuerdo también dos no-aplicaciones de la ley de la ventaja bastante heavies con Futre encarando en solitario a Buyo. Chendo hizo a Futre doce faltas y no recibió creo que ni la amarilla. Sólo alabanzas por su buen marcaje. Eso sí, también la cagó en un offside de Hagi cuando se iba sólo.

1:19 PM  
Blogger Victor Hegelman said...

De todas formas obsérvese cómo el Atleti sufría dos arbitrajes terrible que influían para... no ganar la Liga.

Ahora no le pitan un penalti y es un drama y encima acaban décimos.

2:47 PM  
Blogger Victor Hegelman said...

Pablo,

Ahora que lo dices hubiera sido bestial tener a Schuster y Zidane con la misma edad en el mismo equipo. Ahí jugaría biien incluso yo.

3:35 PM  
Blogger Iván López-Baltasar said...

jejeje me recuerda el anuncio ese que ponen ahora, donde dos niños van "pidiendo" jugadores y cuando se acaban los "buenos" de ahora, va uno y dice ¡Beckenbauer!...

5:39 PM  
Blogger eljuampe said...

Muy bueno, el post.
Schuster era y sigue siendo un auténtico crack.

@ elfutbolistaenmascarado, yo recuerdo algo más de tenerife, recuerdo como en la 1ª cuando iba ganando el Real Madrid le anularon un gol por un inexistente fuera de juego, y la que si que fue un escándalo fue la 2ª en la que existieron varios penaltis en el area del tenerife sin ser pitados, en uno de ellos el portero del tenerife agarró por el tobillo a zamorano que iba a marcar. Hasta el comite técnico de árbitros, que no habla nunca, creo que admitió que fue penalty claro.

6:17 PM  
Blogger Victor Hegelman said...

Hola Juampe. Muchas gracias. En la primera liga de Tenerife pitaron a Milla un fuera de juego que no era y con el portero parado y con el brazo levantado marcó. Pero en la segunda, la de Gracia Redondo, sí que hubo dos penaltis al Madrid en la primera parte, el primero con 1-0 en el marcador (a Zamorano, muy claro) y otro con 2-0. En la segunda, con el Madrid desmotivado, no se atrevió a pitar uno a Felipe también muy claro.

De todas formas a nadie se le ocurrió en el primer año hablar de que el árbitro había influido en la derrota. La gente de lo que habló fue del ridículo de un Madrid que se dejó remontar. En la segunda sí que se habló muchísimo del arbitraje, y es curioso que a partir de este partido y no antes fue cuando se empezóa hablar de las dos ligas "robadas" en Tenerife. De un golpe la primera, en la que nadie había hablado del árbitro casi nada, se "paquetizó" con la primera.

Aconsejo ver las crónicas deportivas de la primera de las ligas para comprobar lo que digo.

Saludos.

6:41 PM  
Blogger eljuampe said...

En parte estoy deacuerdo pero...

En la 1ª con 2-2 en el marcador expulsaron a Villarroya por doble tarjeta, la segunda no fue ni falta, si a eso le sumas la mencionada jugada en la que Milla se quedo solo con el portero y la cual no era fuera de juego. Y además le añades que te juegas una Liga, te aseguro que duele bastante, si eso se lo hiciesen a tu atleti le harías un buen artículo, y merecido, no lo dudo. Lo que pasa es que la jugada de Sanchís y Buyo fue tan absurda que le quitó el protagonismo, a esos que en España les gusta ser protagonistas...

Al coincidir al año siguiente la misma escena con los mismos protagonistas, bueno uno de ellos aún más protagonista, pues es cierto que se hablaba en plan "paquete" de las Ligas de Tenerife.

Un saludo.

9:48 PM  
Blogger Victor Hegelman said...

Sí, pero al Atleti le machacó Urío en el derbi (dos penaltis y un gol en offside entre otras joyas) y si hubiera ganado ese partido seguro que habría sido campeón. Y de Urío nadie habla.

En fin, a lo que iba. Qué bueno era el Atleti y mira lo que ha quedado.

Saludos.

11:00 PM  

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