martes, enero 31, 2006

Corner literario: 60 historias de fútbol vividas por periodistas.

60 HISTORIAS DE FÚTBOL VIVIDAS POR PERIODISTAS.
Por Alfonso Gil.

Estamos sencillamente ante un libro esencial para cualquier verdadero aficionado al fútbol español y su historia, y sobre todo para todo aquel periodista deportivo que quiera comprobar cómo se vive y disfruta esta profesión. El autor, Alfonso Gil, un periodista ya legendario en Radi Nacional y en la Cope, valenciano y presunto valencianista, es además un auténtico manantial de vivencias y anécdotas, voluntariamente alejado de las tendencias actuales que convierten a la información futbolística en una prolongación de las discusiones de barra de bar. Dice a este respecto don Alfonso: "Hay periodistas deportivos y periodistas no deportivos que son aficionados al deporte… Muchos ellos son "forofos" de un club. Los lunes por la mañana, los redactores deportivos llegan exhaustos a trabajar tras la paliza dominical y con muy pocas ganas de cháchara. Sin embargo, los "otros" periodistas, frescos como rosas y llenos de vitalidad tras un fin de semana descansando, se arremolinan en torno a las mesas de los deportivos para recrearse en los matices de la jornada futbolística de la víspera. Los comentarios de estos periodistas apenas se diferencian de los que se realizan en el bar de la esquina, en la oficina o en el almacén más próximos." Sin acritud, pues el escritor es esencialmente un tío simpático, pero dejando las cosas claras.

Y es que esta obra, además de la interesante información que alberga, es esencialmente agradable y amena. El lector podrá a la vez ampliar su conocimiento futbolístico y divertirse con múltiples historias contenidas en este libro en el que caben no sólo los propios futbolistas como actores principales, sino también los entrenadores, presidentes, aficionados y, cómo no, los sufridos periodistas. Todos tienen su momento de gloria o sus meteduras de pata en el mundo del balón redondo, que diría Parrado.

Dentro de las numerosas anécdotas a mí particularmente hay una que me ha hecho sonreír por encima de todas. Con permiso del autor la traigo aquí: "En un partido, también del Valencia, el extremo izquierda del Valencia escuchó por detrás una voz que decía "tira, tira". La enganchó con la derecha, su pierna mala, y el balón llegó a ningún sitio. Se dio la vuelta para ver quién le había dado el consejo y se encontró de frente con Soriano Aladrén, el árbitro del partido. Le miró fijamente y de inmediato escuchó:

- Es que tenías un hueco de puta madre…"

Esta es la mía. Que cada uno elija la suya pues hay para dar y tomar.

Se puede comprar en: http://www.libreriadeportiva.com/





Victor Hegelman.

lunes, enero 30, 2006

Jueces y parte (sobre el programa "En juego" de Onda Madrid).

Lo dije el 11 de enero en la columna titulada "Las otras Ligas" y el tiempo ha terminado ratificando lo entonces proclamado. El árbitro de Regional que ha fichado José Luis Poblador para su programa vespertino en Onda Madrid "En juego" es de todo punto incalificable. Si ya entonces le tachaba de "forofo al micrófono" a partir de hoy me va a resultar más que complicado encontrar los adjetivos adecuados. ¿Pues no viene el señor a decir que no hacen penalti a Kezman en el partido contra el Deportivo? Por Dios, que lo vio hasta Roncero. No contento con eso duda del penalti por embestida taurina a Torres y dice que sí ve pena máxima en la palmadita de Matellán en Bilbao. Eso sí, clarísimo que el balón de Silva en Vigo no entra. Lo que nadie ha conseguido ver con claridad para este trencilla de campo de tierra es obvio.

Si lo que me molesta no es que sea madridista, que el buen señor puede simpatizar por el club que mejor le parezca, faltaría más. Lo que me molesta es que se ponga la camiseta y la bufanda blanca para comentar las jugadas cuando se le pide que ejerza de juez imparcial. La próxima vez no me pilla. Me cambio a Onda Melodía hasta que termine.

Pobla, majete, que forma de joder un buen programa...

Victor Hegelman.

domingo, enero 29, 2006

Datos sobre la grandeza histórica del Atlético de Madrid. Ver y pensar.

Acabo de leer una entrevista realizada a Fernando Torres en el diario “El País” y me quedo con una de sus frases: “La historia del club es más grande que su realidad”. Evidentemente habla del Atleti, su Atleti, y el Niño tiene más razón que un santo. El desplome colchonero de los últimos años, tanto en plano social como en el deportivo, está metiendo en un túnel del tiempo cada vez más profundo sus pretéritos momentos de gloria y dominio.

¿Pero realmente existieron esos momentos de grandeza atlética? El status actual del club provoca que, en foros periodísticos interneteros (en particular, el del magnífico blog: http://pasandorevista.blogspot.com/), se lancen proclamas como éstas:

“El Atlético, por mucho que algunos vendan, nunca ha sido un grande de verdad. Tuvo épocas gloriosas (como la del Aviación o a principios de los 60) y grandes equipos. Pero grandes en España sólo hay dos equipos: Real Madrid y Barcelona. Los demás (el propio Atlético, Athletic, Valencia y Zaragoza) han tenido momentos puntuales de esplendor. Sólo eso.”

“El Atleti nunca ha sido un grande por mucho que se haya intentado de pintar a los del Manzanares como "el Glorioso" (el señor de Brunete lo decía) cuando no es más que el pupas.”

Caben dos opciones: o bajar al ruedo sin más a discutir, o sentarse, coger un bolígrafo, repasar la historia y hacer números. Los números, los datos, oscurecen o verifican las afirmaciones rotundas, convirtiéndolas en verdades, verdades a medias o simples mentiras.

A continuación voy a comparar la historia del Atleti con la de aquellos equipos tildados de equivalentes en historia al colchonero en numerosos foros. Aporto datos que considero interesantes, aunque para mí hay uno que es una especie de “prueba del algodón”: voy a poner en paralelo a dos equipos (Atleti y otro), creando una especial Liga de dos entre ellos y viendo cual ha sumado más años por delante, dejando al otro, por tanto, mirándole la matrícula trasera. Por supuesto, aquellos años en los que uno de los equipos estaba en Segunda se cuentan como victoria del otro equipo, ya que, necesariamente, quedó más arriba en el escalafón. Se analizan asimismo otros datos como los puntos globales en primera, número de veces en que cada uno ha estado entre los tres primeros en la Liga (signo, en mi opinión, de grandeza) y se compararán las presencias en la Copa. También se hará una reseña de las participaciones en competiciones Europeas. Insisto, no hablo del presente aquí, hablo de historia. Paro vamos ya con los números.

Resultados históricos Atlético vs. Valencia.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Valencia: 2.654

Veces el Valencia en Segunda: 4
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por delante el Atleti: 38.
Veces por delante el Valencia: 36.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Valencia: 6 C + 6 S + 6 T = 18 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Valencia: 6 C + 9 S = 15 finales.

Análisis local: El Valencia lleva más puntos globales, si bien también cuenta que tiene dos temporadas en Primera más que el Atlético. Sin embargo, el Atleti ha estado dos veces más por delante (pese a llevar nueve años por detrás) y en cuanto a títulos, finales y veces en la élite liguera, aun le quedan al Valencia unos cuantos años para alcanzar el palmarés Atlético.

En cuanto a los logros europeos, aquí el Valencia es claramente superior con una Recopa, dos Copas de la UEFA, dos de Ferias y dos supercopas, además de dos finales de Copa de Europa y una de Copa de Ferias, frente al palmarés colchonero de una Recopa y una Intercontinental (dos finales más de Recopa y una de Copa de Europa). El acelerón en este sentido lo ha pegado el conjunto levantino desde hace ocho años pasando del puesto 45 en el ranking europeo al 13 (se analizan los puntos conseguidos en torneo continental), mientas que el Atlético, a raiz del citado desplome de los últimos años, ha llegado a bajar del 11 al 20.

Resultados históricos Atlético vs. Athletic Club.

Puntos totales Atleti: 2.624
Puntos totales Athletic: 2.733

Veces el Athletic en Segunda: 0.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 40.
Veces por delante el Athletic: 34.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Athletic: 8 C + 7 S + 10 T = 25 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Athletic: 23 C + 11 S = 34 finales.

Análisis local: Seis veces más en Primera y el Atleti ha estado más veces por delante, tiene más títulos y ha estado más veces entre los tres primeros. El Athletic tiene más Copas si bien, hágase notar que los bilbaínos consiguen antes de la guerra 4 de sus 8 ligas y doce de sus 23 Copas (además de tres finales coperas, dos subcampeonatos y un tercer puesto en Liga). Si hay un club ejemplo de glorias pretéritas aquí lo tienen.

Con respecto a las participaciones en competición continental el Athletic cuenta con 22 participaciones frente a 33 de los colchoneros. No tiene títulos, sólo una final del la UEFA perdida ante la Juve en los 70. El Atleti, ya saben, Recopa e Intercontinental y tres finales más. La ventaja es clara.

Resultados históricos Atlético vs. Zaragoza.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Zaragoza: 1.798

Veces el Zaragoza en Segunda: 18 y 5 en 3ª.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 62.
Veces por delante el Zaragoza: 12.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Zaragoza: 0 C + 1 S + 4 T = 5 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Zaragoza: 6 C + 4 S = 15 finales.

Análisis local: Sin comentarios.

En Europa el Zaragoza sí que es alguién, habiendo conquistado una Copa de Ferias y una Recopa, siendo además en una edición finalista en la de Ferias. No obstante sus presencias europeas con 17 participaciones son casi dobladas por las 33 del Atlético.

Resultados históricos Atlético vs. Sevilla.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Sevilla: 2.062.

Veces el Sevilla en Segunda: 13.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 54.
Veces por delante el Sevilla: 20.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Sevilla: 1 C + 4 S + 2 T = 7 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Sevilla: 3 C + 2 S = 5 finales.

Análisis local: También sin muchos comentarios. Tiene gracia que precisamente sea en los foros sevillistas donde más se insulte al Atlético, intentando hacer mofa incluso de su historia. Que se impriman estos datos y recuerden que su último título (de Copa del Generalísimo) data del 48.

En Europa el tema es aun más sangrante. El Sevilla lo más lejos que ha llegado es a cuartos de la Copa de Europa en 1.958 (jugó como subcampeón, claro). Participaciones: 9 frente a 33. Sin comentarios.

Resultados históricos Atlético vs. Betis.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Betis: 1.502.

Veces el Betis en Segunda: 25 y 7 en 3ª.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 58.
Veces por delante el Betis: 16.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Betis: 1 C + 0 S + 2 T = 3 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Betis: 2 C + 2 S = 4 finales.

Análisis local: Otra vez sin comentarios.

En Europa el máximo logro bético ha sido llegar dos veces a cuartos en la Recopa. Participaciones: 8 frente a 33.

Resultados históricos Atlético vs. Real Sociedad.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales R. Sociedad: 2.123.

Veces la R. Sociedad en Segunda: 13.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 63.
Veces por delante la R. Sociedad: 21.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
R. Sociedad: 2 C + 3 S + 2 T = 7 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
R. Sociedad: 2 C + 5 S = 7 finales.

Análisis local: Ahora en inglés. No comment.

En Europa el gran logro donostiarra fue llegar a semifinales de la Copa de Europa con el maravilloso equipo que tenían en el 83. Participaciones: 12 frente a 33.

Resultados históricos Atlético vs. Español.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Español: 2.234.

Veces el Español en Segunda: 4.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 69.
Veces por delante el Español: 15.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Español: 0 C + 0 S + 4 T = 4 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Español: 3 C + 5 S = 8 finales.

Análisis local: ¿Sin comentarios?

El Español ha tenido 7 presencias en Europa (ya saben, 33 colchoneras) y su tope ha estado en la final de la UEFA del 88 alcanzada con Clemente en el banquillo.

Resultados históricos Atlético vs. Deportivo.

Puntos totales Atleti: 2.628
Puntos totales Depor: 1.364.

Veces el Depor en Segunda: 37 + 1 en 2ª B y 1 en 3ª.
Veces el Atleti en Segunda: 6.

Clasificación histórica entre ambos equipos (en 74 Ligas).

Veces por el Atleti: 61.
Veces por delante el Depor: 13.

Podiums (Veces Campeón-Subcampeón-Tercero)

Atleti: 9 C + 8 S + 12 T = 29 podiums.
Depor: 1 C + 5 S + 4 T = 10 podiums.

Copas (veces Campeón + Subcampeón = Nº finales).

Atleti: 9 C + 8 S = 17 finales.
Depor: 2 C + 0 S = 2 finales.

Análisis local: Sencillamente brillante el Deportivo que ha sabido cambiar su historia en los últimos 20 años. Eso sí, necesitará al menos otro siglo para alcanzar el palmarés del Atleti (si lo alcanza).

En Europa el Deportivo ha estado diez veces y dos semifinales (Recopa y Copa de Europa) son sus grandes logros. Aun le queda pero va bien.

Podemos seguir con otros equipos, si bien en ese caso el abismo se hace más grande.

Evidentemente la comparación no se realiza nunca con Madrid y Barça pues nadie duda que, tanto antes como ahora, siempre han sido más grandes. Sin embargo yo, sin tratar de rebatir dicha evidencia, sí que me atrevo a poner en entredicho la palabra “siempre”, ya que el Atlético de Madrid ha quedado por delante del Madrid en la clasificación en 17 ocasiones, y en 20 por delante del Barcelona (y eso teniendo en cuenta que ambos equipos le llevan una ventaja de 6 temporadas en primera), lo cual supone haber quedado por delante de los dos colosos aproximadamente en una de cada cuatro Ligas. Asimismo, los 29 podiums del Atleti suponen que de cada 5 Ligas disputadas en toda la historia (incluyendo los 6 años en Segunda) el Atleti ha estado entre los tres primeros en 2. O en 4 de cada 10, es decir, casi casi una sí y una no. Demasiado frecuente para haber tenido sólo “momentos puntuales” de grandeza. Y si analizamos las fechas de los títulos comprobaremos que sólo hay dos décadas (con Liga en vigor) en las que el Atleti no ha ganado nada: los años 30 y la década… actual.

Si entramos a analizar las Copas podemos ver cómo el Atleti ha ganado 9 y el Madrid 17 de las cuales 7 son de antes de la guerra, cuando jugó 14 finales. Valen igual pero el dato está ahí. Las Copas del Atleti empiezan a llegar a partir de 1.960. Con respecto al Barça ha ganado 24 Copas de las cuales 8 son de pre-guerra (en 11 finales).

Lógicamente no es posible comparar históricamente al Atleti con Madrid y Barça (aunque la diferencia de Ligas con los catalanes en el cercano 1.984 era de una), pero, si no se puede hacer este cotejo, ¿porqué hay que permitir que alguien compare la historia del Atleti con la del Zaragoza, Español, Sevilla, Betis o Deportivo cuando la distancia es asimismo abismal?

Es triste para los atléticos ver cómo en los últimos años el Valencia no sólo ha cambiado el presente sino también la historia cuando hace no tanto eso era impensable. Como triste es para los bilbaínos viejos ver cómo un aficionado del Athletic que ahora cumpla 22 años nunca haya visto ganar nada a su equipo, lo que hace 50 o 60 años era también impensable.

En fin, dejo estos datos ahí. Que cada uno extraiga sus conclusiones y, si es posible, se piense en estas cifras cada vez que alguien quiera hacer comparaciones y juicios de valor sobre la historia del Club Atlético de Madrid.

Victor Hegelman.

sábado, enero 28, 2006

Profesionalidad nervionense.

Sabía que los defensas sevillistas daban leña en el campo hasta con las orejas, pero extender los marcajes al vestuario... Como decían en "Airbag", película española del 97: "Profesional. Muy profesional". Supongo que los Morancos no tendrán pensado hacer una gira por Serbia el próximo verano.

Marca.com

MUY CONFIDENCIAL MARCA
Dragutinovic agrede al 'moranco' César Cadaval
Por FEDE QUINTERO

"El pasado miércoles sucedió un hecho lamentable en la puerta del vestuario del Sevilla en la ciudad deportiva. Ivica Dragutinovic, jugador serbio que recaló para cubrir la baja de Sergio Ramos, agredió a César Cadaval, del dúo Los Morancos, propinándole un puñetazo en el ojo y provocándole así una tremenda hemorragia. Los acontecimientos se han ido sucediendo en las últimas horas e incluso el jugador se ha visto envuelto en otra polémica en la tarde de ayer tras un accidente de tráfico en el centro de Sevilla".


viernes, enero 27, 2006

Corner literario. Hoy: "Yo soy el Diego".

Se abre aquí una nueva sección de opinión sobre libros relacionados con el deporte. Los comentarios, personales e intransferibles, expresan únicamente las ideas del autor de este blog.

YO SOY EL DIEGO.

“Maradona es más allá, es Argentina”
Santiago Hernán Solari.



“Yo soy el Diego” es un libro de Maradona sobre Maradona. Por eso que nadie espere un prodigio de objetividad. La historia se cuenta en primera persona y las ideas van cayendo cadenciosamente, sin prisa pero sin pausa, repasando la vida del genio desde su infancia en Villa Fiorito hasta la llegada a la cumbre, con sus continuos viajes desde el Cielo de la Gloria al más oscuro infierno. La profusión de datos es ingente, a veces incluso masiva, pero es que parece que el Diego no quiere dejarse nada. Incluso él mismo cuenta que después de haber contado tantas cosas siempre le queda la impresión de haberse dejado lo más importante. Así es Maradona y así se expresa, espontáneo, vital, generoso, caprichoso, cambiante, temperamental, casi ciclotímico saltando de la euforia a la depresión sin solución de continuidad, eternamente a medio camino entre el loco y el genio.

Para los que, como yo, se confiesan maradonistas y no dudan sobre su condición de "mejor de la historia" es un libro imprescindible. Para los mitómanos del fútbol, también. Para los que busquen negros secretos en la vida del astro deberán mirar en otra taquilla.

Se puede comprar en: http://www.libreriadeportiva.com/

“No ha descendido a los infiernos como persona, ha sido sincero y transparente”
Ricardo Darín.

Victor Hegelman.

jueves, enero 26, 2006

Puntería.

Una vez más, lo que se castiga en España es la puntería, la buena puntería… y la identidad del alcanzado por el proyectil. Hace semanas, a menos de un metro de Falcón, portero del Atlético de Madrid, caía en el césped de San Mamés un petardo de considerable potencia que provocaba que el guardameta y el centrocampista Gabi cayesen fulminados al suelo. El árbitro, Bernardino González Vázquez, no sólo no suspendía el choque sino que lo alargaba un poco más para recuperar el tiempo perdido con la incidencia, lo que finalmente benefició al equipo local para empatar el partido, es decir, favoreció al propietario del estadio en el que se cometió la “salvajada” (así llaman hoy algunos medios a lo ocurrido en Mestalla).

Los hechos vividos ayer en el estadio valencianista llevan a muchos a pensar: ¿qué habría hecho González Vázquez aquel día en caso de que el petardo hubiese caído a un metro de su propia anatomía? ¿suspender el choque? ¿y porqué entonces sigue si el agredido es un jugador? Lo dicho, la puntería decide.

Noticia del As de hoy.

Copa del Rey Valencia 1 - Deportivo 1

MEGÍA SE PLANTÓ POR UN MONEDAZO AL LÍNEA

El árbitro suspendió el choque en el 45'. Villa consiguió igualar la eliminatoria un minuto antes. Competición decidirá hoy.




Megía Dávila junto a su asistente.
(JUAN NAVARRO / EDUARDO GONZÁLEZ)


Victor Hegelman.

miércoles, enero 25, 2006

Las mentiras sobre el Atlético Aviación. Su nacimiento.

Nacimiento del Atlético Aviación.

Como dijo aquel, empecemos por el principio. Algún ignorante valiéndose de internet ha lanzado al mundo la siguiente frase: “el Atlético Aviación (actual Atlético de Madrid), un club creado durante la guerra civil por el ejército fascista y que luego se valió de las ayudas del gobierno franquista para ganar dos ligas. El Madrid quedaba en la capital como el equipo republicano”. Dado que la acumulación de tonterías en tres líneas es ingente voy a ir poco a poco, y en esta ocasión responderé a la pregunta: ¿de dónde sale el Atlético Aviación? Prepárense porque aunque intente resumir no prometo nada.

Comencemos por el Atleti. ¿En qué situación deportiva llega a la guerra? El Athletic Club (llamado de “de Madrid” como identificación de la ciudad a la que pertenecía que no por ser parte del nombre) jugó en la temporada 35-36 en Primera división para finalmente descender a Segunda tras un dramático partido contra el Sevilla en Madrid que termina 2-3 (el del famoso –para los que mienten, desconocidísimo- penalti fallado por Chacho en los minutos finales).

Durante la guerra el Athletic Club, como los otros clubes, reduce su actividad al mínimo, si bien juega algunos partidos benéficos, por ejemplo, ante un equipo creado por los militares republicanos llamado “Batallón Deportivo”.

Lejos de Madrid y por su cuenta, otro equipo creado durante la contienda bélica, el Aviación Nacional, nace en Salamanca en la base aérea de Matacán a mediados del 37, contando con soldados voluntarios y de reemplazo, y con la finalidad de jugar encuentros benéficos con otros equipos militares, obviamente del mismo bando.

Sin embargo, en verano de 1.938 la Batalla del Ebro motiva el traslado del Cuartel General del Generalísimo a Zaragoza y allí se va el equipo aviador. Allí juega amistosos con el Racing de Santander, Alavés, Zaragoza y Real Unión entre otros, y además empieza a jugar partidos oficiales actuando, digamos, como un “club de verdad” . Así, participará en el Campeonato Regional de Aragón proclamándose campeón tras vencer insisto, en partidos oficiales, primero al Recuperación de Levante, luego a la 80ª Compañía de Automovilismo y para rematar, en la final, al Real Zaragoza en su antiguo campo de Torrero. Nótese que el Aviación Nacional no era precisamente el único equipo militar o representativo de los nacionales creado en la Guerra Civil, y es que tres años dan para mucho, no siendo tan raro que en una sociedad en la que la población civil bastante tenía con escapar y sobrevivir de cualquier manera, fuera en el seno del ejército donde pudiesen desarrollarse actividades deportivas.

La victoria voladora en el Campeonato Regional le permite participar en la I Copa del Generalísmo en la que eliminó al Betis en octavos de final, cayendo ante el Sevilla en cuartos con un arbitraje en el partido de vuelta en la ciudad andaluza que algunos cronistas de la época calificaron como favorable al equipo sevillano. De hecho el “referee” marcó el final con algunos minutos de antelación ante la invasión de campo que se produjo al marcar el Sevilla el cuarto gol que daba la clasificación a los locales. Un poco raro esto último tratándose del equipo de Franco que recibía favores para ganar, ¿no? Pero sigamos.

La guerra termina el 1 de abril de 1.939 y el Aviación Nacional, lejos de querer disolverse, establece su sede (o sencillamente domicilio) en Madrid, en el Paseo Martínez Campos 30, siendo la persona de contacto el Alférez Salamanca.

Evidentemente existe un problema. Con la guerra terminada el equipo aviador no tiene donde aterrizar y, aunque haya participado en la I Copa del Generalísmo no le pueden meter sin más, por ejemplo, en Primera o Segunda División. Hubieran podido empezar desde categoría regional y emprender el tortuoso camino de los ascensos para llegar a la élite, si bien esa idea ni se pasaba por la cabeza de los directivos azules. Era necesaria una fusión con otro club ya existente.

Y lo cierto es que la idea de juntarse con el Aviación Nacional no sólo era interesante para los militares, sino también para los principales clubes capitalinos. Tanto es así que el primer club que corrió a presentar sus respetos y a pedir relaciones duraderas a Martínez Campos, 30 fue el Madrid Club de Fútbol (el Real se lo quitó del nombre durante la II República) a través de uno de sus prohombres más destacados, don Pedro Parages. Surge la pregunta, ¿pero no era el Madrid, según el indocumentado internetero, el equipo republicano? Pues no, mire usted. Corrieron como gamos a juntarse con “la aviación fascista”, hecho que, por otro lado, era la primera y gran opción que se pasaba por la cabeza de los militares de azul.

Sin embargo, el acuerdo no llegó a cerrarse. Las razones en nada tenían que ver con el presunto republicanismo madridista. Según cuentan, la principal fue las altas imposiciones de los voladores, sobre todo en lo referente a la presencia de sus oficiales en la directiva merengue, algo por lo que no pasaban, insisto, no por falta de afinidad al régimen (que la tenían y mucha) sino porque la fusión suponía demasiados gallos (con uniforme y sin él) en un mismo corral. Molestaba también la posible presencia de la palabra Aviación en el nombre del futuro club, desplazando el Madrid a un plano secundario, así como la posible modificación del escudo con la inclusión de emblemas del Arma de Aviación, aunque estos puntos eran menores con respecto al anteriormente mencionado..

La renuncia del Madrid abre dos nuevas opciones de integración para el Aviación Nacional. La primera que se baraja es el Nacional de Madrid, equipo de Chamberí. Las ventajas de esta alternativa son evidentes: el Nacional tiene campo propio (“El Parral”, relativamente cerca de la Plaza de Toros de las Ventas) y en cuanto al nombre, los militares no tendrían ni tan siquiera que cambiar el suyo original (quedaría en Club Aviación Nacional).
La otra opción es el Athletic Club (de Madrid). La guerra, indudablemente, había terminado de destrozar a un club en crisis tras el descenso a Segunda del 36. Por no tener no tenía ni campo dónde jugar ya que el Metropolitano había sido arrasado al ser primera línea en el frente de Moncloa y la Ciudad Universitaria durante el asedio a Madrid. Sin embargo, ofrecía un puesto en Segunda, algo que no tenía el Nacional. Ofrecía además una larga experiencia de sus directivos, y una plantilla en la que todavía contaban importantes jugadores de antes de la guerra como Guillermo, Mesa, Gabilondo, Elícegui o Arencibia. Otros muchos eso sí, estaban inutilizados, valga la expresión, al estar pendientes de clasificación en campos de prisioneros o escondidos tras haber luchado a favor del ejército republicano (coño, pero ¿no era el Atleti el equipo de los fascistas?), o huidos con la selección vasca (caso de Urquiola) o caídos en combate (Ángel Arocha).

Los aviadores aportarían su organización madurada en la guerra, algunos fondos propios (no demasiados como el tiempo demostrará), infraestructrura del ejército, que no venía nada mal en una España destrozada (autobuses para desplazamientos, comida para dietas…) y un equipo deportivo más que interesante, con el famoso Ricardo Zamora como entrenador, y un buen número de jugadores que llegarán a leyendas del fútbol español: Germán, Machín, Aparicio, Campos, Vázquez, etc.

El interés por tanto era mutuo, si bien para los rojiblancos era una auténtica “cuestión de Estado”. Los directivos atléticos Touzón, Fernández Cabello y Galíndez exponen a los demás socios que en caso de no llegar a un acuerdo con los voladores existe un peligro real de desaparición. Las posturas se acercan y finalmente, el 4 de octubre de 1.939 en los locales del Athletic de la calle Alcalá se firman los acuerdos protolarios por los que se crea el Athletic Aviación-Club bajo la presidencia del comandante Francisco Vivés. El nombre de Club Atlético Aviación llega un año después, tras prohibirse los vocablos extranjeros en los nombres de los clubes de fútbol (nacen, entre otros, el Atlético de Bilbao, el Real Gijón o el Real Santander).

En las próximas semanas iré desgranando nuevos aspectos que desmontan las absurdas teorías de los que insultan la historia colchonera sin haber tenido la decencia de consultar un solo libro de historia.

Victor Hegelman.

El sube y baja de Ibagaza.

Gregorio Manzano no es santo de mi devoción pero en esta ocasión lo clava en sus declaraciones al Mundo Atlético:

"El técnico jiennense supedita la continuidad del 'Caño' en el Atlético al criterio futbolístico que impere en el próximo y venideros proyectos. “Que continúe o no dependerá de los parámetros que se marque el club para la próxima campaña. Porque, ¿qué sucedería si al técnico que venga en el futuro, si es que llega porque Pepe Murcia lo está haciendo bien, no le gusta jugar con un enganche como el 'Caño'?, afirma un Gregorio Manzano que conoce bien la 'casa' y entiende que las decisiones deben tomarse con proyección y en función de la idea futbolística por la que se apueste."

"Manzano siempre apostaría por dar continuidad en un equipo a un jugador “de la categoría de Ibagaza”, pero insiste en que “no deben tomarse decisiones por destellos. Debe imperar un criterio de fútbol”.

Hace dos días parecía que iban a dejar morir sin más el contrato del Caño y ahora su renovación es piedra angular para el futuro inmediato. Sin criterio y por impulsos. Así se construye el Atleti actual. Luego algunos se extrañan de que no funcionen los proyectos, cuando el gran problema es precisamente ése, que no hay proyecto, que improvisan más que Chiquito de la Calzada...


Victor Hegelman.

martes, enero 24, 2006

Las mentiras sobre el Atlético Aviación. Introducción.

Esto de Google está muy bien. Necesitas información sobre algún asunto y no tienes más que teclear un nombre relacionado para encontrar enseguida numerosa información. Pero, ¿es realmente información lo que se encuentra? A veces sí y otras muchas, no. Es abrumadoramente fácil transmitir una mentira, una falsa acusación o sencillamente una imbecilidad en Google, porque el gran problema de este buscador es que no posee detector de ignorantes.

¿Por qué todo este rollo? Hay motivo. En las últimos semanas me he ido introduciendo cada vez más en este mundillo de los “blogs periodísticos” (si se les puede llamar así), y dentro de las múltiples discusiones que se montan una de ellas ha devenido en acusaciones de lo más variopintas sobre la historia del Atlético de Madrid, en particular sobre la fase posterior a la guerra civil española (1.936-1.939) en la que el conjunto colchonero pasó a denominarse primero Athletic Aviación-Club y después Club Atlético Aviación. En los próximos días voy a ir publicando columnas con las que, una vez informado y documentado, intentaré arrojar luz sobre este tema. Y no es mi intención la de aclarar ningún punto a los mentirosos, pues cuando se acusa con mala fe y sin tener ni puñetera idea pocas ciencias son válidas. Mi explicación se encamina a aquellos que lean esta serie de columnas sin prejuicios, para que cuando oigan a un tonto lanzar patrañas sobre el Atlético Aviación, puedan rebatirlo con lo que aquel no presenta: argumentos.

Victor Hegelman.

P.S. QUE NO SE ME OLVIDE. Las fuentes consultadas para la redacción de esta serie de columnas son:

- Libro: “Las grandes mentiras del fútbol español” de Bernardo de Salazar y Félix Martialay, principalmente en su capítulo “Rojiblancos con alas”.
- Historia de la Liga española, auspiciada por MARCA (1.989).
- Dos historias del Club Atlético de Madrid publicadas, una por AS y otra por MARCA a principios de los años 90.
- Historia del Centenario del Atlético de Madrid, escrita por Bernardo de Salazar, publicada por diario AS en 2.003.
- Historia del Centenario del Real Madrid escrita también por Salazar y publicada por el Diario AS (2.001).
-Algo importante: testimonios directos de descendientes de jugadores de aquel tiempo. Me reservo los nombres.

¿Pueden los mendaces acusadores aportar una mínima bibliografía?

Y a todo esto, ¿para qué puñetas se tiró Toni Muñoz dos semanas en Argentina y Brasil?

Llegamos al último día de enero y el Atlético de Madrid no ha reforzado su maltrecha y poco talentosa línea de creación en el mercado invernal. Y no nos engañemos con la victoria en Zaragoza pues esta fue conseguida a base de orden, concentración y buen aprovechamiento de las oportunidades (lo cual en el Atleti actual, la verdad, es la leche), pero juego, lo que se dice juego, muy poco o más bien nada.

La idea de retrasar la posición de Ibagaza buscando que su presencia sea mayor en el campo de acción del equipo es algo que muchos demandábamos desde hace tiempo, pero no es en ningún caso una solución. El problema eterno del Caño es el menudo físico (Méndez decía: “me recuerda a mi hijo pequeño empujando un balón”), circunstancia que no merma su talento pero sí su capacidad de ejecutarlo. Para que el pequeño gran Ariel rinda necesita una manija al lado al más puro estilo argentino. Un tío que corra, robe, se ofrezca para liberar a sus compañeros… y además juegue al fútbol y mueva el balón con criterio. No es necesario un crack, no pido un Fernando Redondo o un Alemao. Bastaría con un Vizcaíno, pero ninguno de los jugadores actuales se acerca a la claridad de ideas y al grado de compromiso del tarraconense.

Toni Muñoz, sabedor de esta carencia, marchó hace ya muchas semanas a Sudamérica según su propia versión “a ver partidos”. Se habló entonces de que quería llegar a un acuerdo por Mascherano (Corinthians), si bien también se contaba que el verdadero tapado era Fernando Gago (Boca). Pasaban los días y del optimismo inicial se pasó a la cruda realidad de siempre. Ni uno ni otro. Descendió entonces el nivel de las pretensiones y sonaron nombres a priori más modestos como Somoza (Vélez), San Martín (River) o Marcinho (Palmeiras), pero días después estos nombres quedaron eclipsados por otros de mayor nivel: Maniche (Dynamo Moscú) o Rosicky (Borussia Dormund). Todos estos jugadores cuando eran preguntados por la posibilidad de venir al Atlético se dejaban querer, pero a su vez mostraban inequívocamente su ilusión de recalar en la ribera del Manzanares.

La historia final deja al aficionado colchonero una desagradable sensación de “deja vu”. Humo y más humo. Rumores para distraer la atención del aficionado y al final nada. No pretendo que traigan un “Venturín de invierno” pero un Director Deportivo debería tener los conocimientos del mercado suficientes como para traer una posible solución a las carencias creativas atléticas a un precio razonable. Que para fijarse en Rosicky y decir que es caro no hacen falta Tonis…

Lo dicho, al final nada de nada. Cruzar los dedos para que el animoso Murcia cambie la mentalidad de los jugadores y bien que mal se empiecen a ganar partidos de forma medio regular aunque sea a pelotazos. Lo dicho. Para eso, insisto, no hacen falta Tonis.



Victor Hegelman.

lunes, enero 23, 2006

La ruleta de Iturralde.

No acabo de decir que la designación de Iturralde para el Atlético de Madrid ha sido en los últimos años sinónimo de arbitraje desastroso para los intereses colchoneros (ver “El silencio de los vagos”) cuando llega el vasco y se desmarca en Zaragoza con uno de sus “chous” más explosivos. Y es que este desequilibrado del pito es bien capaz en un estadio hasta a los perros de la policía. Para una vez que sus decisiones favorecían al Atleti (qué dos palomitas de Pablo y Maxi, madre mía), va el caballero y se desmarca con una de las anulaciones de gol más increíbles de los últimos años.

Y es que Iturralde sale al campo pensando que el destino del partido depende de su estado de ánimo. Pone y quita a su antojo. Se queda en estado catatónico al ver la mano Maxi y después, presa de su mala conciencia, anula porque sí (no se me ocurre una razón más elaborada) el segundo gol de Torres.

Los partidos de este desequilibrado del silbato son un auténtico juego de ruleta, y en esta ocasión, contra todo pronóstico, tuvo el Atlético más beneficios que pérdidas. Diez partidos más así y club y colegiado quedarán en paz.




Victor Hegelman.

P.S. Dicen que en la farmacia habitual de José María Bonilla (Onda Madrid) hubo un pedido urgente de Valium en la noche del sábado.

El carnet VIP del Madrid de basket.

En cierta ocasión, siendo “Pepu” Hernández entrenador de Estudiantes, un avezado periodista le preguntó sobre cuáles eran sus favoritos de cara a clasificarse para la siguiente Copa del Rey. El mister colegial contestó con la sonrisa en la boca: “Siete y la invitación del Madrid”. Aquella broma no gustó nada en “la casa blanca”, básicamente porque suponía ironizar sobre los “méritos” que habían propiciado el mantenimiento del Real Madrid en Europa en unos años en los que los blancos metieron más puntos desde el despacho que desde el parquet.

Hoy nuevamente, y para no perder la costumbre, miro la clasificación de la Liga ACB y compruebo cómo nuevamente los recientemente clasificados para la Copa son siete… más la invitación del Madrid. Y me pueden decir: “Si el Estudiantes hubiese quedado por delante hubieran sido ellos los invitados”. Me da igual. La misma vergüenza sería con la diferencia que en el caso de los merengues llueve sobre mojado. Es increíble y deplorable ver cómo un año tras otro el esfuerzo de unos profesionales se ve arrasado por intereses políticos y económicos. A la mierda el “fair play”. Así, a bote pronto, con tarjeta VIP y nulo mérito deportivo, el Madrid ha asistido en los últimos años a dos Euroligas, una ULEB y ahora una Copa del Rey. Coño, así se sortean las crisis. El Barça, no lo olvidemos, también accedió por estos medios a una Euroliga, aunque, por ahora, está lejos de ser un habitual en estas fiestas.

Me trae recuerdos esta historia sobre otra de mi más tierna infancia. Eran los tiempos en los que un balón de reglamento era lo más en el patio del barrio, y su dueño se convertía automáticamente en el “rey del mambo”, decidiendo quién jugaba y quién no e incluso modificando las reglas. Sobre este punto recuerdo cómo el primer propietario que conocí de aquel preciado tesoro de cuero establecía, para que no hubiese dudas, la siguiente máxima antes del comienzo de cada partido: “Si hay penalti lo tiro yo y si no lo meto se repite”. Y todos tragábamos con la norma, pues no había más posibilidades de jugar con un TANGO ADIDAS. Ni que decir tiene que en cuanto empezaron a proliferar los balones de reglamento en el barrio aquel mequetrefe egoísta tuvo que adaptarse a la nueva situación y olvidarse de su “regla”, si bien, hasta entonces metió un buen saquito de goles, eso sí, de penalti. No sé qué habrá sido del moña aquel ni me importa, pero desde luego se le veían maneras para de orientar su futuro hacia un puesto directivo en la sección de baloncesto del Real Madrid.



Victor Hegelman.

domingo, enero 22, 2006

¿Y dónde está Petrov?

Siendo entrenador del Valencia en su último tour por la Segunda División (temporada 86/87), dicen aque Alfredo Di Stéfano definió de la siguiente forma a un jugador de la plantilla che: "Se tira pedos, pero no caga". Se refería don Alfredo a un pelotero con muy buena fama entre los aficionados y cuyas acciones en los entrenamientos eran espectaculares, si bien, al llegar el momento clave de los partidos sabatinos o dominicales su presencia se diluía como un azucarillo en el agua.

Esta anécdota me ha llevado diréctamente a reflexionar sobre la temporada que está haciendo el búlgaro Martin Petrov en el Atlético de Madrid. Vino prometiendo mucho (hablo de él y los dirigentes), las imágenes televisivas que llegaban de sus partidos en la Bundesliga (por supuesto, todas ellas debidamente seleccionadas entre muchas) hablaban de un extremo diferente, uno de estos tipos ambiciosos que se comen al rival, que se pelean con quien sea con tal de conseguir una victoria. En fin, un ganador, figura tan altamente necesaria en el Atleti. Un amigo me lo llegó a definir de la siguiente forma: "la garra del Cholo con la verticalidad de Paolo". Interesante pareado, pero, desgraciadamente, lejanísimo de lo que es la realidad.

Y el hecho es que empezó bien Petrov. Los primeros partidos tanto en pretemporada como después en Liga hacían frotarse las manos a los aficionados del Calderón. Ni más ni menos había llegado un tío con capacidad de desborde y de levantar la cabeza antes de centrar desde la banda. Albricias!, no más balones al barullo sin ton ni son. Luego además era un tío que se dirigía constantemente a la grada espoleando a la afición. Le llaman tribunero, pero esas cosas gustan en todos los campos al hincha local. En fin, lo que ofrecía tampoco era mucho pero sí que prometía bastante.

Vengo observando en los últimos partidos (ya unos cuantos) al zurdo del Este y no me gusta lo que me transmite. Cada vez encara menos y cuando lo hace parece que salga con miedo, sin demasiada determinación, lo que provoca involuntariamente el rebote fatal previo a la pérdida de balón. Incluso en los últimos partidos de Bianchi parecía haber perdido la velocidad de antaño. Así, por ejemplo, en Bilbao y Mallorca tuvo dos balones francos en carrera para liquidar el partido. Su velocidad debía de ser letal en estos casos, pero sin embargo se pudo observar con sorpresa cómo los defensores se le echaban encima comiéndole la ventaja sin problemas. Con respecto a la calidad en el arte del pase la mantiene, pero se le difumina desde el momento en que abusa de esta suerte como solución para quitarse el cuero de encima. Son ya numerosas las ocasiones en las que, corriendo los minutos decisivos del partido, se ve a un Petrov mustio, escondido en una cómoda distancia de la portería, lejos de la pelea donde Kezman, Maxi, Torres y, si va mal el choque, el propio Pablo, se parten la cara con la zaga rival. Balón que le llega, balón que cuelga sin más quitándoselo de encima. Y luego, eso sí, muchos gestos a la grada.

No sé si es un problema de motivación, pero si es así, después de los esfuerzos realizados por traerle y el cariño de la hinchada colchonera, no tiene perdón. La llegada de Murcia al banquillo rojiblanco parece haber supuesto un revulsivo para muchos jugadores, pero el interior izquierdo no se encuentra en este grupo de renacidos. En principio, habrá que tener paciencia, sin embargo no vino Martin para ser un simple jugador de equipo en esta plantilla, vino para estrella y así hay que exigirle. Esperemos que cambie.

Por cierto, con respecto a la anécdota de don Alfredo Di Stéfano comentada al principio de esta columna, huelga decir que en su momento fue ampliamente reída y celebrada. Y es que no hay como ser una estrella del madridismo como para que la gracia te aumente a la enésima potencia, incluso en aquellos casos en los que lo verdaderamente humorístico está en la pronunciación inesperada de los vocablos "caca", "culo", "pedo" o "pis".


Victor Hegelman.

sábado, enero 21, 2006

La vuelta de José María García.

Publicaba Matallanas en su magnífico blog la noticia de la vuelta de García a las ondas. En mi opinión es una excelente noticia para el periodismo depotivo. Traigo aquí el texto íntegro. Gracias Mata.

http://mata-dor.blogspot.com/

"VUELVE JOSÉ MARÍA GARCÍA, vuelve en septiembre a Onda Cero"

"García vuelve. Vuelve en septiembre y a Onda Cero". Los comensales escuchaban atentamente. No se trataba de la clásica comida entre periodistas, a los que les (nos) encanta erigirse en propagadores de rumores de su profesión. El autor del anuncio era una fuente autorizada (como las que le han filtrado esta información al editor de este blog). Vamos, la más autorizada de Onda Cero, en este caso. El que hizo esta afirmación fue Javier González Ferrari, presidente de Onda Cero.José María García, el periodista que revolucionó el periodismo deportivo en España, lleva alejado de los micrófonos desde abril de 2002 cuando dejó de hacer su programa 'Supergarcía' que llevaba 20 años consecutivos en antena en tres emisoras distintas (Antena 3 Radio, Cadena Cope y Onda Cero). García ha superado en los últimos meses una grave enfermedad de la que ha sido dado de alto esta misma semana.En los últimos cuatro años los rumores han sido constantes. Se decía que volvía la Cope, que regresaba, pero que iba a hacer un programa de política, pero ninguno se concretó. Las palabras de González Ferrari no van de farol y, si nada se tuerce, José María García, el hombre que prestigió la figura del periodista deportivo, regresará a las ondas.Surgen muchas preguntas ante la vuelta de García: ¿cambiará la fórmula de su programa que tanto éxito le dio y fue un modelo para muchos o abrirá el 'micro' a tertulias para no acapararlo la hora y media?, ¿contará y recuperará a gente de su equipo de siempre?, ¿irá sólo a Onda Cero o también participará en la Antena 3 Televisión?, ¿volverá a ser una alternativa para liderar la audiencia...? Imagino que muchas de estás preguntas también las estará resolviendo el propio José María.La cuenta atrás ha empezado para su regreso. Sus fieles seguidores están de enhorabuena e impacientes, los jóvenes que no le han escuchado nunca podrán conocerlo y sus detractores, tan panchos, porque tienen a sus favoritos en otros diales..."

viernes, enero 20, 2006

¿Se atreverán?

Hoy en Marca.com: "Cerezo firma la Ciudad Deportiva del Atlético y no descarta jugar la Intertoto".

"Cuestionado por el nombre de la Ciudad Deportiva o si podría ser un homenaje al que fuera presidente Jesús Gil y Gil, señaló: "Se llama Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid. De momento no hemos pensado nada".

http://www.marca.com/edicion/marca/futbol/1a_division/atletico/es/desarrollo/610662.html

No les bastaba con el "I Memorial", la leche que han "mamao"... Que llamen a Chillida para hacer el busto de la entrada.

Victor Hegelman.

Luis Figuerola-Ferreti. Acertadamente genial.

Traigo aquí una columna de Luis Figuerola-Ferreti publicada en el diario EL MUNDO. Don Luis es uno de esos atléticos que hacen que te sientas orgulloso de compartir su misma fe. Ocurrente, agudo, genial, don Luis es un gentleman en el mundo del humor. Y además del Atleti. En esta columna describe con gran originalidad y con aplastante acierto el sentimiento que embarga a muchísimos colchoneros en la actualidad. Y lo hace vistiéndose de Pascual Duarte, preso en su naturaleza bicolor. Grande, muy grande.

Victor Hegelman.

LUIS FIGUEROLA-FERRETI

"Yo, Señor, tampoco soy malo, pero me encariñé con el Atlético cuando ganaba. Domingo, Mencía, Aparicio, Lozano, Silva, Mújica, Juncosa, Pérez-Payá, Ben Barek, Carlsson y Escudero. Era en los descansos del Metropolitano, cuando cuatro hombres anuncio se ponían en fila y daban la vuelta al campo paseando las letras gigantes de Okal, lenitivo del dolor. De aquellas experiencias y del No-Do, las fotos de Pastor, Carrusel Deportivo y, sobre todo, de los cromos, me quedó para siempre el vicio. Puede, Señor, que después pecara de soberbia cuando mi equipo ganó dos Copas seguidas y la Recopa. Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Calleja, Ramiro, Glaría, Jones, Adelardo, Mendoza, Peiró y Collar. Vinieron luego dos Ligas, y me deslumbró el becerro de oro cuando, ya en los 70, cayeron dos más. Rodri, Capón, Ovejero, Calleja, Adelardo, Jayo, Ufarte, Luis, Gárate, Irureta y Salcedo o Alberto. Pero en los 80 llegó la pertinaz sequía, y mientras los cresos merengones acumulaban ligas, nosotros sólo besábamos alguna Copa. Hasta que llegó, Señor, en los 90, el milagro del doblete. Molina, Geli, Santi, Solozábal, Toni, Vizcaíno, Simeone, Caminero, Pantic, Kiko y Penev. Y me envanecí creyendo que después de tal hazaña en una misma temporada habíamos desterrado el fantasma del Pupas. Yo, Señor, me acuso de haber creído que mi equipo era grande, orgulloso, el mejor.

Sin embargo, la inocencia se pierde. Sólo cuatro años después, el mejor bajaba al infierno, y con éste y otros muchos desatinos, fueron tantos los domingos avinagrados por mi Atleti que empecé a ver la vida de otra manera. Afortunadamente también los gustos y las costumbres cambian, y primero con Bogart y luego con Woody Allen, bajitos, debiluchos y de mirada sombría, se ponía de moda el estigma del perdedor. Comencé a sentir la épica de la adversidad, la digna estética de la derrota, el romanticismo de luchar contra el destino. Tú -reconócelo, Señor- siempre estuviste con el poderoso, sea el Madrid o el Barça. Mejor para nosotros, que teníamos más mérito si sonaba la flauta por casualidad. Un día, hace muchos años, eliminamos de la Copa de Europa al CDNA de Sofía con varios lisiados en el equipo y Miguel de central. Miguel era un extremo canario bajito, rápido y cuco, y causó pasmo su proeza, pero es que el Atleti, dicen, era así capaz de lo peor y de lo mejor.

Señor, mi pregunta es por qué desde hace tanto tiempo nos castigas a lo peor. Por qué perdimos una Copa de Europa en los tres últimos minutos. Por qué te cebaste con la rodilla de Gárate y en los tobillos de Kiko. Por qué todo entrenador laureado nos arruina en el Manzanares. Por qué cualquier figura de otro equipo se hace un tuercebotas cuando ficha por el Atlético. Por qué no has concedido el raro privilegio de sublimar la Ley de Murphy: toda situación mala queda rápidamente superada por otra mucho peor. Tan firme ha sido esa trayectoria, Señor, que yo, que en el fondo quería ser un triunfador, que no me tengo por fanático del fútbol, y que sólo voy a un estadio de higos a brevas, siento ahora una irresistible sadofascinación por mi Atleti. Puede que sea Sabina -¡Qué manera de sufrir, qué manera de perder!- o la ironía de sus geniales campañas de publicidad. O mi aversión a la ostentación y el poderío de los clubes Midas que tanto jalean los medios. El caso es que últimamente amo a mi Atleti más que nunca. No es, Señor, pasión por el fútbol. Es que creo que el Atleti es un problema filosófico, una patología sin diagnóstico, una burla a la lógica, un misil a la razón. Y, lo que es peor: un reo de mi fe.

Yo, Señor, tanto como me distancié de Ti por no entenderte, hubiera querido apostatar del Atleti. No lo conseguí, y me veo ahora a las puertas de la desesperación y de la náusea sartriana. Estoy tan enganchado a él, que hasta deseo que siga perdiendo para ver si de una vez das un puñetazo en la mesa, cambias la suerte y mi equipo juega. No pido más, Señor, pero si no ayudas, para el mundo, que me apeo. Perdona, Señor, pues sé que puedo pecar contra Ti, que todo lo haces bien. Así que no te tiemble la mano al imponerme penitencia. Haz que mi Atleti gane muchos partidos y que yo olvide su tragicomedia para dedicar las tardes de domingo a pasear con mi nieta. Ella aún calza patucos, y es tan inocente que no sabe por qué somos del Atlético, ni por qué tus designios con él son tan cruelmente inescrutables."

jueves, enero 19, 2006

El silencio de los vagos.


Hace un par de meses Bianchi "el breve pero caro" comentaba a uno de sus ayudantes al final de un partido: "¿Pero qué tipo de club grande es éste?, ¿aquí te machacan todas las semanas los árbitros y nadie dice nada?". Sin entrar en valoraciones deportivas sobre su trayectoria de rojiblanco sólo puedo decir que el mister argentino tenía mucha razón.

El tema de los arbitrajes que recibe un club es tarea de los dirigentes lo mismo, exactamente lo mismo, que es tarea de los jugadores entrenar. Sin embargo en el Atleti de los últimos años es evidente que no muchos hacen su trabajo. Así, vemos cómo los mandamases colchoneros contemplan impasibles los atracos sin alzar la voz y decir basta ya nunca. ¿Educación? ¿Respeto por el estamento arbitral? Y una mierda. Pasotismo. Dejación. Incapacidad. Inutilidad. Mala fé.

Hay varios árbitros que año tras año son una garantía de expolio al Atleti. Hablo de Pérez Lasa, de Burrul, de Muñiz, de Iturralde, de Daudén y del recientemente incorporado al colectivo, Bernardino González Vázquez. Es oir que pitan el próximo partido del Atleti y saber de antemano que cosas como que pase lo que pase, por ejemplo, los jugadores rojiblancos no van a tener un penalti a favor aunque les arranquen la cabeza en el área, y que lo van a tener crudo para acabar con once jugadores, teniendo vía libre el rival para dar la cera que le de la gana sin recibir una expulsión. Ves las estadísticas con estos árbitros y hay números demoledores: en nueve partidos dos empates y siete derrotas, con cero penaltis a favor y cuatro en contra. Es saber que ha tocado uno de éstos y tener la sensación de ir al matadero de la derrota segura, derrota que alguna vez es por deméritos deportivos, pero otras, las más con estos árbitros, no.

E insisto, ¿qué se hace desde el club? Ni se asiente ni se niega nada. Parece mentira que después de los años tenga que echar en falta en algo al apropiador Jesús Gil. Y sí, mire usted. Hecho de menos que después de un robo vergonzante alguien pegue cuatro voces, se cague en todo lo cagable y diga un "no vamos a permitir que nos roben y no pase nada". Es increíble pero en esos casos sí que echo de menos los rugidos de Gil. Prefiero el eructo de un salvaje al silencio trinconero actual.

Y no me hablen, vuelvo a insistir, de respeto ni buenas maneras. Don Vicente Calderón, que lo ganó TODO en el Atleti antes de que éstos llegasen (que no lo olviden nunca), era un tío educado, pero cuando había que llamar a Guruceta por su nombre lo hacía, y cuando había que montar una rueda de prensa en Barquillo para recusar a Franco Martínez, lo hacía. Defendía a su Atleti, con la educación de un señor de los pies a la cabeza, pero también con la contundencia y entrega con la que se defiende aquello a lo que se quiere. Ahora, obviamente, no pasa ésto. Gil Marín y Cerezo pasan de todo. Hacen tiempo esperando a ver qué pueden enganchar cuando vendan el estadio de los atléticos. ¿Y después? Si queda algo que arrasar se quedarán. Si no, se marcharán dejando el caos a sus espaldas.

Antes de irme otra cosa. Por favor, que todo este tema de los árbitros no oculte el mayor problema. El equipo rojiblanco hoy por hoy es una débil caña mal clavada en el suelo. Una brizna de aire y se cae, es decir, que si no le pitan un penalti claro en el minuto diez sabes que se va a pasar ochenta minutos como alma en pena recordando la injusticia y entregándose a un destino fatal. Y ésto no es culpa de el del pito. Los que llevamos varias décadas viendo al Atleti recordamos sin problemas como en este club, equipos buenos y menos buenos, se sobreponían a un arbitraje contrario con garra y buen juego, y más de una vez podías ver a los jugadores colchoneros sonreir al trencilla mandándole un imaginario corte de mangas mientras celebraban un gol que no había podido anular. Recuerdo ahora a bote pronto en la 90-91 cómo el Atleti después de quedarse con nueve contra el Zaragoza en el Calderón metía a los maños, tirando de la rabia del ganador, tres goles más pasando del 1-0 al 4-0. Los héroes principales fueron Sabas, Manolo y Schuster. Han pasado quince años. De aquello sólo quedan ruinas.

Victor Hegelman.

miércoles, enero 18, 2006

Hugo el suplicante.


Los años no pasan en balde pero el populismo barato se mantiene. Ahora resulta que Hugo Sánchez, entrenador por tierras mejicanas, declara y vuelve a declarar que nunca entrenaría al Barcelona. Coincido plenamente con él. Dudo que el Barça quiera alguna vez contratar aun tío que, con independencia de su pasado como futbolista, lleva años dejándose caer por España a ver si algún club pica. Pero no pica nadie y de ahí que haya que soltar estas perlitas intentando que el que caiga sea Florentino. Ánimo Hugo. Me han filtrado que tu nombre suena para el benjamín B del Madrid. Valdebebas te espera.


Victor Hegelman.

El lapo de Etoo.

Si es que no le comprendemos. Primero fue un reiterado y repetido "Madrid, cabrón, saluda al campeón" en plena celebración por la Liga ante miles de personas que le jaleaban. Pero Etoo no tenía intención de ofender y pidió pseudodisculpas. Ahora escupe durante un partido a Unai Expósito, pero no, no fue lo que todos imaginamos. El delantero escupió al vacío y casualmente cayó en la jeta del vasco. Si es que no sabemos interpretar sus acciones...



Mira Samuel, las diferencias entre la cultura camerunesa y la ibérica pueden ser amplias, abismales, pero hay gestos y palabras que son universales. Y cuando uno insulta y/o escupe no caben muchas interpretaciones, sea en Barcelona, Madrid o Yaoundé. Que ya vas siendo mayorcito para ir midiendo tus actos, que las disculpas y justificaciones hipócritas no cuelan y que te estás convirtiendo en una mezcla de lo peor de Hugo Sánchez y Stoichkov que asusta. Y que por muchos palmeros que tengas en el Sport no puedes hacer lo que te venga en gana. Son muchos tus admiradores para que tú vendas tu imagen con un "cabrón" lanzado a la multitud o con un viscoso lapo.

Victor Hegelman.

martes, enero 17, 2006

Deco y la memoria del AS.


Iván Castelló en As.com ha perpetrado esta columna en el día de hoy:


YA SE LIBRÓ DE CUATRO AÑOS...

"Pura descripción. Nada de juicios paralelos. Y memoria, que para algo uno es comentarista del fútbol portugués en Digital +. Vamos allá: octubre de 2003. Novena jornada de la Superliga. En gestación, el gran Oporto de José Mourinho. En el equipo, Deco, por supuesto. El partido, caliente: derby Boavista-Oporto en Do Bessa. Lo que ocurrió. Pues que al brasileño con pasaporte luso se le fue la cabeza. Al punto de recriminar al árbitro su expulsión, tras un rifi-rafe con el rival Raúl Meireles, tirándole... ¡una bota!El borceguí impactó con media fuerza y a media altura en Paulo Paraty, que lo reflejó en el acta. Por cierto, para liar más la cosa, el árbitro se la tiró luego a Reinaldo Teles, responsable de Fútbol del Oporto, que estaba en la banda.Bueno, retomemos el lado oscuro de Deco, tan real como su brillante fútbol y su concepción del rebote como fin tan válido como cualquier otro para marcar un gol. A Deco le podían caer, pues, entre seis meses y cuatro años de suspensión por su acto (Con eso no se juega, que los colegiados son intocables). Ahí entró a jugar la maquinaria de despachos oportista y, por qué no, hasta la Federación Portuguesa de Fútbol, pues se estaba en la temporada que culminaría con la Eurocopa de Portugal 2004. Y Deco, a pesar de Figo y Rui Costa, era vital para Luiz Felipe Scolari. Todo quedó en tres partidos de suspensión y sólo cumplió uno, ante el Nacional, para escándalo de la mitad más uno de Portugal, la afición del Benfica, el eterno rival."


Vamos a veeeerrrr, que llueve sobre mojado con este panfleto. Agredir a un contrario es malo, que sí, que hasta ahí llegamos todos. Y Deco hizo mal agrediendo al jugador del Athletic Club. Hasta ahí todo correcto.

Lo que me revienta (no me resigno, mira) es ver la forma con la que el AS recuerda y olvida según interese a su amado Real Madrid. Así, sin venir a cuento en absoluto conviene llevar la memoria a visitar una agresión que llevó a cabo Deco con un árbitro en su anterior club, el Oporto. Por que si pegar a un rival está feo, ya ni te cuento lo horrible que es intentar derribar al señor juez de un "botazo". De acuerdo. Pero, ¿qué ocurre cuando el uniforme del agresor es blanco y capitalino? Que la rigor se va retrete abajo. Así, recordando recordando se me viene a la cabeza aquel Portugal-Brasil en el que Roberto Carlos empujó al colegiado de turno. ¿Cual fue la reacción de AS? Bingo. Exculpar al sin par lateral brasileiro, y dejar claro que la sanción, si la hubiere, sólo debía afectar a los partidos de la selección amarilla. Cuánta diferencia con los "entre seis meses y un año" de los que habla Castelló en el caso Deco. Funcionó, dice, la maquinaria oportista cuando en aquella ocasión la blanca cargó calderas a tope es pos de la salvación del Madrid, el cual estaba en vísperas de jugarse una eliminatoria de Champions ante el Manchester United. Sugiere Castelló motivos patrios que llevaron a intervenir a la Federación Portuguesa para no desestabilizar a su selección. ¿Cuáles eran los de la prensa deportiva madrileña? Porque si lo del AS fue, como siempre, vergonzante, el MARCA entró a la competición con una repugnante portada bajo el titular "Tranqui, FIFA" con la foto de Roberto Carlos de fondo.

Y es que, insisto, cuán diferentes pintan las cartas cuando el Madrid está en la partida. así, Hugo Sánchez pasaba de ser un atlético "marrullero" a un "pícaro" madridista" (ver hemerotecas), Petrovic de "chulo y maleducado" a "genial" (y luego otra vez chulo y maleducado) y sin ir más lejos en esta temporada Pablo García, uno de los jugadores más guarros de la última década en Europa, contempla contento las bondades del madridismo. Sigue dando la misma leña de siempre (o más) pero ahora acaba los partidos, y lo que es mejor, la prensa ahora le considera "inteligente, serio y contundente". Y oye, que suerte que cuando le fichó Florentino ningún periodista recordó sus enfrentamientos pretéritos con Helguera en los Osasuna - Madrid ("qué malo eres", le gritaba Iván, "¿a tí quién te ha fichado?", recogieron las cámaras de Canal +). Recuerdos y olvidos. Proclamas y silencios. Qué forma más alevosa de orinarse en el periodismo.

Victor Hegelman.

lunes, enero 16, 2006

No es lo mismo. Paralelismos sobre el descenso.

Escucho desde hace ya más de un mes que la situación del Atlético de Madrid en esta temporada recuerda preocupantemente a la 1.999 / 2.000 y su devastador descenso. Se realizan incluso paralelismos estadísticos acreditando que en esta temporada el equipo colchonero va incluso peor que en aquel infausto año. Y no, no es así. La situación del Atleti es, sin duda, preocupante, ya que, a causa de arbitrajes calamitosos, de graves despistes de última hora, de desapariciones misteriosas en partidos con todo ganado, lo cierto es que la lucha actual de los colchoneros no es otra que aquella cuya meta está en la ramplona evitación del descenso de categoría.

Pero, ¿recuerda esto al año del descenso? Sólo en lo que se refiere a la angustia del sufrido aficionado. En lo demás, no. En aquella temporada, no nos olvidemos, el Atleti estaba administrado judicialmente, y fue esa circunstancia en grandísima medida lo que le precipitó al abismo. ¿Porqué? Muy fácil. En primer lugar gran parte de sus jugadores dejaron de cobrar gran parte de sus emolumentos los cuales quedaban fuera de su contrato federativo, es decir, eran negros como el carbón. Varios eran los damnificados: Valerón, Gamarra, Molina, Capdevilla, Solari, Mena, Bejbl… Unos en mayor medida que otros. Por ejemplo Valerón debía cobrar cerca de 200 kilos por temporada y su contrato federativo era inferior a 20. Solari tenía primas por número de partidos jugados…. En dinero B. Y así unos cuantos casos. La llegada de Rubí supuso un agujero económico para muchos jugadores para los cuales la única solución era salir del club cuanto antes y bajo ningún concepto arriesgarse a sufrir una lesión. Chamot, sin ir más lejos, presionó su salida autoexpulsándose en Sevilla con total descaro. De hecho, aquella noche, a la finalización del partido espetó a Juane (segundo de Rubí): “No ha sido casualidad. No quiero seguir un minuto más aquí. Véndanme al Milán.” En 48 horas estaba fuera. Es decir, el equipo se destrozó y la mayoría dejaron de meter la pierna. Había excepciones como Aguilera, Jimmy o Baraja cuyas cuentas sí estaban bastante claras, y estos fueron de los pocos que dieron la cara hasta el final. Pero un equipo lo componen once y el desánimo también se contagia. Incluso los que recibían la pasta firmada con el club, ¿qué idea de futuro podían tener en el Atleti? López y Kiko incluso pidieron audiencia al juez para que les aclarase EL FUTURO QUE TENÍA EL CLUB. Pensaban sin más que desaparecía. ¿Cómo se puede estar en una situación así pensando en otra cosa que no sea salvar tu propio culo? ¿Quién de nosotros se mataría en una empresa en la que de un día para otro te cortan el sueldo por la mitad? Ya, ya lo sé, me dirán que los futbolistas ya ganan mucho, que mira que son peseteros. Claro, es muy fácil disponer de la pasta ajena (aunque sean millones).

Con este tema existía además un agravio comparativo con otros clubes cuyos jugadores estaban en una situación parecida, principalmente los casos de Valencia, Deportivo, Madrid y Barça. En aquellos meses fueron numerosas las sorprendentes actualizaciones de contratos en la Federación. Había futbolistas que cuadriplicaban sin más sus ingresos de un día para otro (Raúl y Cañizares algo saben de eso). Y la Federación miró para otro lado y abandonó al Atleti. Más valía un cabeza de turco que un escándalo sin precedentes que salpicaba a demasiada gente. Y a Gil más le valía callar para no hacer la pelota más grande, pues sabía que aunque el delito hubiese prescrito, su apropiación indebida era real como la vida misma y tarde o temprano se iba a descubrir.

Y, en fin, que el Atleti se dejó morir mientras los jugadores miraban a sus teléfonos móviles esperando la llamada de sus representantes.

Hoy no está el Atleti en una situación ni parecida. Los problemas son deportivos y los jugadores cobrar tarde y mal, pero cobran. La realidad actual es comparable a la de los años 93/94 y 94/95 en la que la salvación llegó igual que llegó la angustia anteriormente, es decir, por los aciertos y errores cometidos en el césped.

Por cierto, un dato nostálgico. En otra de las escasas malas temporadas del Atleti en su historia, a saber, en la 79/80, un puesto decimotercero al final de la Liga supuso la salida de… don Vicente Calderón, un tío que había ganado todo durante dos décadas. Coño, aquello era dignidad.




Victor Hegelman.

viernes, enero 13, 2006

El hombre que susurraba a los periodistas.

Esta mañana he desayunado viendo la siguiente columna en el diario digital "www.elconfidencial.com":

Florentino, en plan conseguidor, convence a El Corte Inglés para que no reponga ejemplares de su biografía.

"No hay que escatimar méritos a este hombre. Después de lograr que los principales medios de comunicación de Madrid silenciaran la publicación de una biografía crítica con su trayectoria, Florentino Pérez se emplea ahora en la tarea de hacerla desaparecer de las librerías. Tiene por delante una ingente labor. De momento ha empezado por El Corte Inglés, del que ha conseguido que ordene no efectuar nuevos pedidos.
Florentino Pérez, retrato en blanco y negro de un conseguidor, escrito por el periodista y columnista de El Confidencial Juan Carlos Escudier, es el libro al que el constructor ha declarado la guerra. Desde que fue puesto a la venta a primeros del pasado mes de diciembre, Pérez ha realizado un seguimiento de su difusión en periódicos, radios y televisiones, así como en los principales puntos de venta. Estos últimos datos no han debido de complacerle.
Al de ACS no le faltan recursos. A algunas de sus amistades que se habían interesado por la biografía no ha dudado en remitirles la hagiografía publicada meses antes por el periodista deportivo Gaspar Rosety -en la que él colaboró activamente- como parte de una singular estrategia del gato por liebre. Mente privilegiada la de este personaje.
Las presiones que acostumbra ejercer para intentar mantener inmaculada su imagen pública han surtido nuevamente efecto. El Corte Inglés, que no ha devuelto ninguno de los ejemplares que había solicitado para sus centros en toda España, ha eliminado el título de su lista de reposiciones. “Estamos sorprendidos porque el libro se está vendiendo bien”, asegura una fuente de la editorial FOCA. El conseguidor nunca descansa."

La noticia o comentario, lejos de sorprenderme, me trae recuerdos. Hace un par de años aproximadamente existía una web periodística dedicada fundamentalmente al mundo económico llamada Euroeconomia.com. calificada por sus mismos creadores como "Revista de información y servicios económicos". Algunos por aquel entonces llegaron a tildarla de "amarillismo financiero" dado que la principal misión a la que se encomendaban sus redactores era a destapar los escándalos que se producían con los dineros patrios.

Uno de los bloques de noticias más jugoso se denominaba directamente Real Madrid y en el mismo llovían incesantemente datos que hablaban bien a las claras sobre los tremendos extremos de corrupción alcanzados en la famosa operación de "las Torres de la Ciudad Deportiva del Real Madrid". Vulneraciones de Planes Urbanísticos, desprecio absoluto del interés público quedando el Madrid y algunas empresas de Pérez como exclusivos beneficiarios, auditores públicos que acababan a sueldo del "ser superior", sorprendentes e inopinados cambios de opinión de políticos locales, ninguneo de las normas sobre defensa de la competencia... todo valía para liquidar la deuda del Real y convertirlo en uno de los clubes más ricos del mundo tirando de la pasta de los ciudadanos madrileños (madridistas o no). Las acusaciones vertidas en Euroeconomia.com eran tremendas. De acuerdo con el Código Penal susceptibles de querella criminal por delito de calumnias... salvo que lo que los redactores de la gaceta digital estuviesen diciendo verdades como puños, con lo que la querella se podía volver en contra del querellante.

Realmente no tengo los medios como para afirmar rotundamente la veracidad de los hechos denunciados por Euroeconomia.com. Sólo me contaron que jamás Florentino acudió a los Tribunales contra esta gente. Insisto, si mentían lo tenía a huevo. Pero no hubo querella. Un día los creadores de la revista recibieron la observación de alguién que se identificó como cercano al mundo de Florentino de que la web no podía seguir. Estaban meando fuera del tiesto. No fue una orden. Fue sólo un comentario como el que no quiere la cosa. No hicieron caso y una semana después les llegó el segundo aviso. No hizo falta más. Eran tíos listos tanto para ver y contar los escándalos que rodeaban al Madrid como para saber cuándo, por su propio bien, debían callar para siempre. Y la web dejó de un día para otro de actualizarse hasta, meses después, desaparecer del mapa. Y todo sin ruido, porque Florentino no levanta la voz nunca. Solamente sugiere, susurra, y muchos, muchísimos son los que se cagan de miedo.

No sé, demasiado fuerte me parece. Yo ni afirmo ni niego, y como no lo he visto en directo prefiero pensar que esto no ha sudecido, que es un rumor. Aunque como decía Espronceda en "El estudiante de Salamanca": "Y si, lector, dijerdes ser comento, como me lo contaron te lo cuento".




Victor Hegelman.

miércoles, enero 11, 2006

Las otras Ligas.

En Onda Madrid existe un programa deportivo que emite todas las tardes desde las siete. Se llama "en juego"y lo dirige, creo que con bastante acierto José Luis Poblador. En dicho espacio, como en otros, hay periodistas del Madrid y del Atleti. Más del Madrid, pero eso no es precisamente infrecuente. Las opiniones de los que hacen el programa, cuando toca opinar, se suceden con un ritmo entretenido que ameniza la vuelta del trabajo. Cada uno, insisto, tiene sus colores perotodos siempre tratan de ser periodistas antes que forofos. Y a unos les sale mejor y a otros peor. La mayoría intentan ponerse del lado del equipo madrileño siempre y eso es de agradecer. Así, Poblador, director del programa, es blanco blanquísimo pero echa un capote al club del Manzanares en cuanto puede. A Rodríguez no le sale y punto, es muy forofete y no se le puede pedir más. Otros como Serrano no sé que hacen cubriendo la información en el Cerro. Algo malo habrá hecho en ésta u otra vida. Y así podría extenderme hasta acabar con la plantilla pero no es objeto de esta columna.

Lo que que sí me trae aquí es comentar que recientemente "En juego" ha incorporado una nueva sección para los lunes. En ésta, un árbitro de prefeferente apellidado González Grande analiza las jugadas controvertidas de la jornada sabatina y dominical. Y el hombre creo que intenta hacerlo bien, pero hay un problema. El señor colegiado, como tantos otros en las diferentes categorías nacionales y regionales, es muy madridista. Y no sólo éso, sino queademás el Atleti no le gusta un pelo. Y éso, aunque ello niegue y puede incluso que crea firmemente que no es así, condiciona gravemente sus declaraciones.

Tres. Tres jornadas ha analizado el juez de preferente y en las tres se le ha visto un plumero como un piano de cola. En la primera ocasión desmenuzó el Atleti - Alavés y,´"con el reglamento en la mano y tras visualizar varias veces la jugada", vio penalti y expulsión de Falcón a Bodipo en una jugada en la que ningún medio más reparó. Y lo cierto es que Bodipo disparó, se quedó parado y Falcón, que no podía desaparecer chocó con él impidiendo... nada, pues el moreno ariete estaba parado. Vale, pues penalti y expulsión. Sin embargo, pese a su meticulosidad, se le olvidó comentar como el señor árbitro del encuentro había pitado el final diez segundos antes de que finalizase el tiempo añadido cuando atacaba Ibagaza. Tonterias, si no fuese porque en esta temporada en situaciones similares el Atleti ha perdido unos cuantos puntos.

Una semana después sólo tenía una jugada que comentar: el penalti de Prats a Petrov en Mallorca. Casualmente se le olvidó. Este lunes dijo que el horroroso Muñiz Fernández no había tenido incidencia en el resultado, que había habido agarrones en ambas áreas. Obvió, no obstante su celo, una jugada en la que Albiol sujeta a Torres en el área cuando éste encaraba sólo a Cañizares y la verdad, eché de menos entonces el estricto rigor del análisis de la jugada de Bodipo. Eché de menos, en fin, que se le cayese nuevamente el reglamento en la mano. Pero no. No le pareció importante. Y no por mala leche, sino porque no da más de sí.

Y es que cuántas veces no hemos estado en un bar viendo un partido del Atleti y hemos comprobado estupefactos como, tras levantar por los aires de una patada a un jugador rojiblanco, ha aparecido el parroquiano madridista de turno para decir un rotundo: " Naaaa... qué va a ser penalti. Los del Atleti siempre llorando". Posiblemente González Grande habrá sido en alguna ocasión pronunciador del nasogutural: "Naaaa...".Y mire usted, que eso lo diga un periodista poco objetivo (valga la redundancia) suele dar igual. Lo que, en términos argentinos, "da mucha bronca" al aficionado colchonero es el hecho de que quien opina no es un comentarista cualquiera es una voz autorizada, un árbitro. Por eso esta voz nunca puede ser la de un forofo con las filias y las fobias tan marcadas como las tiene el mencionado colegiado de la preferente madrileña. Una opinión injusta de un periodista disgusta y hasta molesta, pero vale igual que la de un aficionado. Sin embargo, si el analista es un experto, un juez, lo que se produce en el hincha agraviado (en este caso el atlético) es una desasosegante sensación de indefensión.

Sobre estas sensaciones descritas recuerdo como hace ya unos cuantos años José María García desde su púlpito nocturno decidió crear un espacio que despertó unas cuantas polémicas. "La otra Liga" se llamaba. Allí durante largo tiempo estuvo sólo un pésimo árbitro (pero amigo de García, lo cual era aval suficiente) llamado Jacinto de Sosa. Alegremente y dependiendo de los veredictos de este señor don José María elaboraba una clasificación paralela a la real poniendo y quitando puntos según la opiniones de Jacinto. A priori no era mala idea, pero la parcialidad del ex "referee" reventaba cualquier objetivo justo en dicha clasificación.
Recuerdo unos cuantos atropellos a la lógica pero, por no extender la sábana que me estoy marcando, aquí va uno. En la temporada 89/90 el Atleti visitó el Heliodoro Rodríguez. En un tenso partido y con 2-2 en el marcador un jugador isleño centró al área y el balón dio en la mano de un Donato que se cubría la cara. De Sosa interpretó penalti pues el reglamento era claro: aunque no haya voluntariedad si la mano estaba "anormalmente separada del cuerpo" la pena máxima es clara. Resultado: un punto menos para el Atleti en la clasificación ficticia (finalmente ganó 2-3 y las victorias entonces valían dos puntos). Semanas después el Madrid visitó el viejo Atocha y Fernando Hierro no tuvo otra idea que saltar con los brazos en cruz a despejar con balón, golpeando éste en su brazo y cortando la jugada. De Sosa también lo tuvo claro: la involuntariedad es evidente y no hay penalti. Los brazos en cruz no estaban "anormalmente separados del cuerpo". Resultado: nada. Era cabreante ver no sólo estos agravios comparativos sino comprobar que la mayoría de las jugadas complicadas en las que podía resultar beneficiado el Madrid no eran ni comentadas. Incluso alguna vez García tuvo que llamarle la atención. Pero claro, la consecuencia era tener que aguantar luego al madridista de turno que te decía: "pues en La otra Liga demuestran (jódete, demuestran dice) que al Atleti le benefician más que al Madrid". Insisto era cabreante.

Fue "La otra Liga" y no la oferta alternativa existente el motivo principal que me fue moviendo a buscar en el dial "algo que no fuera García". No me enganché a nada en concreto, sin embargo Superjosemaría sí que acabó perdiendo un oyente. Supongo que a Pobla en Onda Madrid le dará igual uno más que menos, sin embargo González Grande ya ha hecho que en un par de ocasiones haya cambiado por un momento de emisora. Tampoco importa demasiado. Sin duda sobrevivirán sin mí.

Victor Hegelman.

lunes, enero 09, 2006

Con el reglamento en la mano y la verguenza perdida.

Sucede en numerosas retransmisiones de partidos de fútbol. Súbitamente se produce una jugada no demasiado clara que cuya señalización u omisión trae graves consecuencias para uno de los equipos. Los comentaristas observan atentos las múltiples repeticiones y uno de ellos llega a la siguiente conclusión: "Hombre, con el reglamento en la mano es penalti (o expulsión, o falta...)". Eso si el veredicto arbitral favorece a los intereses del analizador televisivo o radiofónico en cuestión ya que, si es al contrario, el comentario suele oscilar entre "el contacto no tiene la suficiente entidad para ser falta" o "el fútbol es un deporte de contacto, esto no es baloncesto" o "la expulsión habría sido excesiva", etcétera, etcétera.

Ayer, en el Atleti-Valencia, Torres controló en el área che un balón en profundidad. Lo hizo regular y el balón se le fue ligeramente. Éso parecía, pero al ver la repetición se pudo observar como Albiol (creo) rodeaba con su brazo la cintura del nueve facilitando su pérdida de equilibrio. Hay incluso una foto en el Marca que prueba cómo no se trató de un simple contacto sino que, a tenor de la imagen de la camiseta rojiblanca, Torres es sujetado. Hoy lunes la jugada ni se ha comentado en los medios, pero ayer, en Canal + y en la Ser soltaban otra vez el tópico: "el contacto no tiene la suficiente entidad". Rápidamente fue a consultar el reglamento al ver si la "entidad" era un baremo a la hora de decidir sobre una infracción, y, oh sorpresa, ahí no se mencionaba en ningún momento a la citada entidad. Lo que sí se podía extraer claramente era que si un jugador bloquea a otro dentro del área sin posibilidad de jugar el balón es un penalti como un trolebús, y si además el infractor es el último jugador antes de llegar al portero también es expulsión. Y de la "entidad del contacto" ni pío. Muñiz Fernández, no pitó nada y, para no romper con su tradición, perjudicó al Atlético.

No. Ningún periodista ha dicho hoy nada de esta jugada. Ni tan siquiera el Marca que, sibilinamente, publica la foto pero no dice que la jugada se produce dentro del área valencianista. No tenía entidad. El reglamento en esta ocasión no lo tenían en la mano.

Sin embargo, el reglamento, el manoseado y raído reglamento, jamás desapareció de la mencionada extremidad superior para justificar la expulsión a los cinco minutos e Antonio López en el último derbi o para reivindicar la justicia de aquel vergonzante penalti de Marchena a Raúl (el del "ushiro nage" o como leches se diga). Se tira de reglamento o entidad según nos convenga. Dos leyes y ninguna verguenza. Y vaya por delante que a mí no me pareció que el contacto con Torres tuviese "suficiente entidad". Las cosas como son.


Victor Hegelman.

El Marca miente.

J.L. Calderón desarrolla en la edición impresa del Marca de hoy un artículo sobre los problemas que en la presente temporada está teniendo Ronaldo con las lesiones. Hasta aquí bien. Relleno periodístico en estado puro. Lo sorprendente viene cuando, en dos ocasiones, recalca que el origen de sus males viene del derbi Atleti - Real en el Calderón en el cual el delantero blanco resultó lesionado con rotura parcial en el ligamento derecho "por una patada de Perea en la jugada en que marcó su segundo gol".

No sé si el tal Calderón es más madridista, más antiatlético o sencillamente más incapaz. O mejor más mentiroso, más deformador de la realidad y menos periodista. Porque la jugadita a la que hace referencia la pudo ver repetida hasta la saciedad toda España y:

a) Perea no da ninguna patada a Ronaldo sino que éste se lesiona sólo al doblar mal el tobillo en su caída, caída no provocada por el contacto de los jugadores sino por la inercia de su propia carrera.

b) Ronaldo en esta ocasión no marca. Lo hace Perea en propia puerta, ya que, si Ronaldo hubiese marcado no habría sido el segundo sino el tercero.

Son muchos los que atribuyen a Goebbels la frase: "Toda mentira a fuerza de repetirse acaba convirténdose en verdad". Sin embargo, el gran Bernardo de Salázar dice que la sentencia es de Lenin. Da igual. Los dos personajes me valen para acompañar este nuevo ejemplo de manipulación peridística. Porque Calderón, madridista él (y antiatlético), miente a sabiendas y, valga el exabrupto judicial, prevarica en el ejercicio de su labor de informar.

No es la primera vez que el Marca hace esto ni será la última. Todavía, en su labor de intoxicar desde el forofismo, quedan lejos de los palmeros blancos del As, pero están en el camino. La próxima puede que sea, al repasar la trayectoria del osasunista Valdo en esta temporada, recordar como se lesionó de manera totalmente fortuita en el Bernabéu mientras Roberto Carlos le quitaba el balón limpiamente. Al tiempo.




Victor Hegelman.

jueves, enero 05, 2006

Las presentaciones de la Casa Blanca.

Es justo y necesario que lo reconozca. Me encantan las presentaciones de nuevos jugadores en el Real Madrid. Son tan "glamourosas", grandiosas, elegantes, respetuosas con la historia... No sé, si yo alguna vez tuviese que presentar algo en sociedad me gustaría que trabajasen para mí los asesores de saraos del Real Madrid. ¿O no? Pues mire usted, don Floren, no. Porque junto a los atributos referidos anteriormente que su club pretende transmitir hay otros que superan con creces a los primeros y que dan a las presentaciones un aspecto poco deseable. Hablo, don Floren, de presunción y prepotencia, pero sobre todo, don Floren, hablo de falsedad. Me explico un poco para que usted, desde su tarima de ser superior, pueda incluso comprenderlo.

Cansa un poco, al menos a los no fanáticos de la causa blanca, ver como cada jugador que viene a vestir de blanco, galáctico o no (el listón parece que va cayendo por momentos) tiene que transmitir ya no solamente su felicidad ("it´s a dream", "e un sogno") sino además ir un poco más allá. Es necesario que además deje claro ante los aduladores medios hispanos lo mucho que conoce la historia madridista. Normal, están viniendo al club de su vida. Todos, franceses, italianos, brasileños eran del Madrid desde pequeños. Mire usted, limite estas bobadas en las presentaciones porque sólo un tontolaba como Roncero se las puede tragar.

Así, por ejemplo, que venga Cassano a decir que su primer gol se lo dedicará a Alfredo Di Stéfano suena a lo que es, una notita pasado por debajo de la mesa por el estómago agradecido Emilio Butragueño, porque la verdad, Antonio Cassano de don Alfredo no tiene ni puta idea. Le han dicho (insisto, le han dicho) que fue un gran jugador y tal y tal y que está muy enfermo. Y Cassano, que no es tonto, hace lo que le dicen y desea su recuperación, pero de ahí a que el transalpino Antonio haya pensado una maldita vez en el genial argentino va un mundo.

Pero es que no es la primera vez ni será la última. Owen al llegar al Madrid expuso que sentía un gran orgullo por lucir el once que llevó Gento. Te cagas. Sabrá Owen quién era la Galerna del Cantábrico. Es más, habrá oído alguna vez hablar de él. Menos mal que Woodgate no mostró su orgullo por jugar en la misma posición que el carnicero Benito. Eso sí, naturalmente "it´s a dream" y soy del Madrid desde el "kindergarden".

Y si el fichaje es descomunal en cuanto a pasta gastada entonces el recurso es decir que el jugador ha venido al Madrid perdiendo mucho dinero, como Ronaldo. Y como España es gilipollas y muy madridista nos lo creemos todos. El letal gordito es cierto que renunció a algunos contratos y patrocinios jugosos en el Inter, pero firmó otros igualmente lucrativos en la capital de la piel de toro. Y en cuanto a la retribución directa del club, en el Madrid pasó a ganar bastante más que en el Inter, así que ya vale de vender burras galácticas.

Y así unas cuantas presentaciones, todas ondeando la bandera de un autobombo manipulador, falaz y mentiroso. Es lo bueno del poder: el dictador dice, convertirlo en verdad corresponde a los aparatos de propaganda. Relaño proceda, que hay tres millones de Ronceros esperando la buena nueva.


Victor Hegelman.

PS.- Se me viene a la cabeza aquel chiste que circuló en la red sobre que Florentino había fichado a Luciano Pavarotti para cantar el himno en el Bernabéu al comienzo de cada partido. "E la illusione de la mia vita" declaraba el orondo tenor en la rueda de prensa de su presentación. Todavía no habían llegado Owen ni Cassano pero la verdad, el creador del chiste lo clavó. Más visión que Julio Verne.

miércoles, enero 04, 2006

Sobre la suspensión del Atleti - Zaragoza. Comparaciones estúpidas.

Sorprendido me encuentro de ver cómo todavía quedan indocumentados, ignorantes contumaces, con el grado suficiente de vacio en sus cerebros como para comparar la suspensión del Atleti-Zaragoza copero de hoy con aquel no celebrado Barça-Atleti del año 2.000. Cumpliendo con la evangélica misión de enseñar al que no sabe voy a explicar a estos lenguaraces porqué ambas situaciones no se parecen en nada.

- El partido de hoy se aplaza "sine die" porque 15 jugadores rojiblancos se han intoxicado dejando al equipo con menos jugadores de los imprescindibles para afrontar el partido. Lo que le ha ocurrido al Atleti es un accidente, un imprevisto que le perjudica más que le beneficia. No existiendo otra solución piden el aplazamiento.

- Lo del Barça en el año 2000 en las semifinales de Copa del Rey no tuvo nada de accidental. Sencillamente doce o trece de sus elementos fueron llamados por sus respectivas selecciones (holandeses había un cerro por allí). Eso y dos lesionados anteriores a la eliminatoria provocaron que el Barça tuviese disponibles diez jugadores de la primera plantilla más el portero suplente. Pudo haber tirado del filial o el juvenil pero no quiso. Y lo que es peor, esta convocatoria masiva de sus jugadores la preveían desde hacía meses, sin embargo, enfrentándose a un Atleti administrado judicialmente y en plena desintegración deportiva lo que no entraba en sus planes era perder 3-0 en el Calderón. Pensaban en un resultado favorable que convirtiese la vuelta en el Camp Nou en un trámite a afrontar con lo puesto. Pero no. Tenían que remontar una goleada y la falta de sus extranjeros fue el clavo ardiendo al que se acogió la penosa directiva culé para tirar de victimismo fácil.

- ¿Podría el Atleti haber tirado hoy de los juveniles? Por Dios, son quince jugadores desaparecidos de un día para otro, insisto, por un hecho inesperado, un accidente (y en el hotel de la Federación, que tiene huevos el tema). Lo de los culés era falta de previsón (conocían el calendario), y acceder a lo que pedían hubiera sido beneficiar a los más grandes hasta el extremo, ya que estos equipos son los que más internacionales pueden fichar. Es como si mañana, por ejemplo, el Madrid ficha a diez titulares de la selección francesa y pide que le aplacen el partido cada vez que juegan "les bleus".

- Otra cosa más. El Barça fue sancionado con un año sin jugar la Copa del Rey, sin embargo a los pocos meses fue indultado, abriendo una tradición azulgrana que dura hasta nuestros días y que consiste en no cumplir con los castigos que se le imponen.

Y como diría mi amigo Vinnie Jones en Snatch (cerdos y diamantes): "Y ahora, a la mierda". Obviamente me refiero sólo a los indocumentados voceadores ("profesionales" o no del periodismo deportivo) mencionados al comienzo de este artículo.


Victor Hegelman.

Otro éxito de Florentino Pérez

Ya tenemos un nuevo éxito deportivo-empresarial-mercadotécnico-religioso de Florentino. Por supuesto estoy hablando del fichaje del gran Antonio Cassano, un jugador polémico donde los haya, con un perfil suburbial que asusta y que exhibe sin tapujos en el vestuario, tan talentoso como poco solidario en el campo, y que para colmo ha lucido una barriguita navideña en su presentación en la que era difícil no reparar.

Cassano, como ya todo el mundo sabe, terminaba contrato en junio, es decir, podía el Madrid haberlo firmado ya (desde el 1 de enero la FIFA así se lo permite) y no habría costado un euro en concepto de traspaso. Pero no. La broma le ha costado al Madrid cinco millones de euros, cinco (tararí, tararí). ¿Qué en estos seis meses no habría jugado casi en la Roma? Pues sí, ahí sí entiendo a los caciques blancos, ya que si en un mes tocándose el bolo luce semejante panza qué no pasaría en seis meses.

Sin embargo, insisto desde la perspectiva de aquel a quien la pasta no le llega del cielo, no tiene ningún sentido pagar nueve millones de euros en dos años por dos jugadores (hablo de Gravesen y Cassano) que a corto plazo eran tan gratuitos como tomar el viento fresco. Que son mil quinientos millones de pesetas, oiga. Al menos el tosco danés venía a cubrir carencias en el medio campo, pero el italiano es el sexto mediapunta a disposición de López Caro (en el tiempo que dure, el pobre).

Y como el fichaje, o mejor la oportunidad del mismo, no tiene mucho sentido, ahí aparecen raudos los medios del lobby mediático madridista a las órdenes del alférez provisional Butragueño declarando que la Juve, el Arsenal y el United estaban detrás de él, pero que el Madrid, hábil como su historia dicta, se ha anticipado a todos cerrando el traspaso por cinco milloncitos de nada. Lo curioso es que el interés de estos clubes no sale a la luz hasta el día de la presentación. Hay que ver qué discretos...

Aunque supongo que el coste económico a Floren se la repampanea pero bien. Qué serán nueve millones de euros para un tío que tirando de influencias políticas, de recalificaciones vergonzantes y en fin, de dinero público, ha conseguido no sólo cargarse la brutal deuda que arrastraba el club sino además tener la pasta suficiente como fichar lo que otros, honrados y asfixiados, no pueden ni de coña. ¿Cuatro millones un día? ¿Cinco otro? ¿Que mañana es gratis? El Madrid es demasiado aristocrático como para esperar a las rebajas. Firme aquí, señor Gallardón, que Manzano ya se jubiló.


Victor Hegelman.